El proyecto que estuvo 28 años cajoneado y ahora vuelve al Senado: la votación que dividió a Santa Cruz
El proyecto de adhesión al Tratado de Patentes, que esperó 28 años, fue aprobado en Diputados pero vuelve al Senado. ¿Cómo votaron los santacruceños? Los detalles que marcaron la sesión.
Tras casi tres décadas de espera, la Cámara de Diputados aprobó la adhesión de Argentina al Tratado de Cooperación en Materia de Patentes (PCT). La votación, que se extendió hasta la madrugada, terminó con 147 votos a favor y 93 en contra, sin abstenciones. Sin embargo, el proyecto no es ley todavía: deberá regresar al Senado por una modificación en su articulado.
La iniciativa había obtenido media sanción en el Senado en 1998, pero recién ahora volvió a tratarse en el Congreso. Entre los puntos más salientes del debate, la postura de los diputados santacruceños reflejó la división que generó el tema.
¿Cómo votaron los diputados de Santa Cruz?
De los cinco representantes nacionales de la provincia, dos acompañaron el proyecto, dos lo rechazaron y una no participó. El detalle, según el registro oficial, fue el siguiente:
- José Luis Garrido (Por Santa Cruz): voto afirmativo.
- Jairo Guzmán (La Libertad Avanza): voto afirmativo.
- Ana María Ianni (Unión por la Patria): voto negativo.
- Juan Carlos Molina (Unión por la Patria): voto negativo.
- Moira Lanesan Sancho (Unión por la Patria): ausente.
Así, la representación santacruceña quedó partida al medio, con dos adhesiones, dos rechazos y una ausencia que podría haber inclinado la balanza.
¿Qué es el Tratado de Patentes y por qué demoró tanto?
El proyecto propone la adhesión de Argentina al PCT, un mecanismo internacional que simplifica los trámites para patentar invenciones en distintos países. Según se explicó en el debate, nuestro país es uno de los pocos de la región que aún no forma parte del tratado.
La demora de 28 años no fue casual: el proyecto había sido aprobado por el Senado en 1998, pero nunca avanzó en Diputados. Recién ahora, en el marco del acuerdo comercial con Estados Unidos firmado en febrero, el oficialismo decidió impulsarlo. El dictamen se firmó en mayo, pero se esperó a las negociaciones arancelarias con la administración de Donald Trump.
¿Por qué el proyecto vuelve al Senado?
La Cámara baja introdujo una modificación clave: eliminó la reserva sobre el Capítulo II del PCT, que contempla exámenes internacionales sobre los requisitos de patentabilidad. Esa reserva había sido solicitada por la industria farmacéutica, pero el diputado Maximiliano Ferraro pidió retirarla antes de la votación.
Al cambiar el texto, el proyecto debe regresar a la Cámara de origen, el Senado, para su revisión. De esa manera, la iniciativa aún tiene un largo camino legislativo por delante.
Defensores y detractores: las posturas en el recinto
El debate expuso posiciones antagónicas. La presidenta de la Comisión de Relaciones Exteriores de Diputados, Juliana Santillán, defendió con énfasis la adhesión y recordó que el sistema cuenta con 158 Estados parte. Su objetivo, dijo, es que investigadores, universidades y empresas argentinas accedan a las mismas herramientas que ya usan en otros países.
En la vereda opuesta, el diputado Santiago Cafiero cuestionó el contexto: consideró que se trata de una concesión incluida en el acuerdo bilateral con Estados Unidos y que Argentina asume compromisos sin contraprestación equivalente.
La diputada Adriana Serquis fue más allá y afirmó que la adhesión no es necesaria para que los investigadores nacionales patenten sus desarrollos. Como ejemplo, mencionó su propia experiencia con una patente del Conicet sobre cables superconductores, y alertó sobre los cambios en los filtros técnicos.
¿Qué cambia para los innovadores argentinos?
Desde el Gobierno aseguran que la incorporación al PCT permitirá a los innovadores locales ahorrar tiempo, burocracia y costos en los trámites de patentamiento. Hoy, al no contar el país con una oficina receptora, quienes quieren iniciar el proceso deben hacerlo desde el exterior.
Con la adhesión, se busca revertir esa situación y facilitar el acceso de investigadores, empresas y emprendedores al sistema internacional. El proyecto, que todavía debe ser tratado por el Senado, podría convertirse en ley en los próximos meses.