El primer hospital público de Mendoza: de pabellones históricos a un polo cultural en el Parque
¿Sabías que el primer hospital público de Mendoza nació de una crisis sanitaria? Sus pabellones esconden una historia de epidemias, arquitectura pionera y un renacer cultural que pocos conocen.
Por más de 80 años, el Hospital Emilio Civit fue el corazón de la salud pública mendocina. Hoy, sus pabellones rodeados de jardines junto al Parque General San Martín renacen como el Espacio de Fotografía Máximo Arias, pero su historia guarda secretos que pocos conocen.
La crisis sanitaria de 1885 lo hizo posible. Las epidemias azotaban Mendoza y el viejo Hospital San Antonio, heredado de la colonia, ya no daba abasto. El sanitarista Emilio Coni elaboró un informe demoledor sobre las deficiencias del sistema, y eso impulsó la decisión política de construir un hospital moderno bajo criterios higienistas europeos.
¿Cómo nació el primer hospital público?
El 8 de mayo de 1897 se decretó su construcción sobre terrenos fiscales en el ingreso al entonces Parque del Oeste, hoy Parque General San Martín. El proyecto siguió el innovador sistema de pabellones independientes conectados por galerías abiertas, con amplios jardines para ventilación, luz solar y aislamiento ante epidemias. Un concepto revolucionario para la época.
El complejo preveía cuatro pabellones con capacidad para 600 personas, más administración, cocina y quirófanos. Luego se sumaron farmacia, maternidad y capilla. La construcción combinó técnicas poco habituales: estructuras metálicas, vigas continuas y cubiertas traslúcidas junto al hormigón tradicional.
La piedra fundamental se colocó el 10 de julio de 1898, cuando Emilio Civit asumía como gobernador. Pero la obra avanzó lenta y recién durante su segunda gestión se completó. Finalmente, el 24 de febrero de 1907 abrió sus puertas el primer hospital público de Mendoza, con el médico Jorge Mayorga como primer director.
Ocho décadas de servicio y transformación
En solo tres años, el hospital ya ocupaba casi 20.000 metros cuadrados con servicios especializados. En 1930 pasó a llamarse Hospital Emilio Civit, en homenaje al gobernador que impulsó su construcción. Durante gran parte del siglo XX fue el principal centro sanitario de Mendoza, con una de las maternidades más importantes y luego especializado en pediatría, convirtiéndose en referencia para toda la región de Cuyo.
La apertura de hospitales como el Central y el Humberto Notti fue desplazando sus funciones. En 1993, el cuerpo médico se trasladó definitivamente al Notti, y un año después los edificios pasaron al entonces Ministerio de Cultura, Ciencia y Tecnología.
El crecimiento del complejo contó con arquitectos destacados como Brisighelli, quien proyectó pabellones en las décadas de 1930 y 1940, y Arístides Cottini, especialista en arquitectura hospitalaria que diseñó el pabellón de Radiología y participó en el proyecto inicial del Notti. Su trabajo convirtió a Mendoza en referencia nacional en salud.
¿Qué pasó después del cierre?
Tras el cierre definitivo, el predio atravesó años de inactividad y alimentó historias urbanas sobre sus pabellones vacíos. Pero con el tiempo comenzó un proceso de recuperación patrimonial. Desde 2018, parte del edificio funciona como el Espacio de Fotografía Máximo Arias, con exposiciones, ciclos de cine, talleres y actividades culturales. Un nuevo capítulo para un ícono mendocino.