El primer café atendido en lengua de señas del país lucha por no cerrar: “Hay prejuicios”
Un café inclusivo único en el país, donde todos los empleados son sordos, podría cerrar sus puertas. ¿Podrá la comunidad salteña salvar este proyecto que derriba prejuicios?
En Salta funciona el primer café de Argentina atendido íntegramente en lengua de señas, pero la falta de clientes pone en jaque su continuidad. Los dueños advierten que los costos fijos y el escenario económico podrían forzar el cierre, dejando sin empleo a personas sordas que encontraron aquí una oportunidad laboral única.
El emprendimiento, que abrió sus puertas como un espacio inclusivo, fue presentado recientemente en el programa Que Pasa a la Mañana. Allí, sus responsables contaron cómo lograron armar un equipo donde todos los empleados se comunican en lengua de señas, un precedente en la provincia y en el país.
“La sociedad muchas veces no mira esto, hay prejuicios sobre nosotros”, expresaron, al explicar que el café no está pensado solo para personas sordas, sino para todo público. La idea es naturalizar la convivencia y derribar barreras en la atención cotidiana.
¿Por qué peligra el proyecto?
A pesar de la innovación, la baja afluencia de clientes preocupa a los dueños. “Estamos viendo otros negocios que están cerrando y eso también nos preocupa”, señalaron. Los costos fijos como alquiler, salarios y mantenimiento se vuelven cada vez más difíciles de cubrir.
El futuro del equipo de trabajo es el punto más sensible. Para muchas personas sordas, este café representa una de las pocas oportunidades de inserción laboral real. “Yo no podía acceder a un empleo tradicional porque veían que era sordo, acá les damos la oportunidad”, remarcaron.
El proyecto nació con la idea de demostrar que la inclusión es posible en cualquier rubro. Hoy enfrenta el desafío de sostenerse en el tiempo. Sus impulsores insisten en que no se trata solo de un café, sino de un espacio que busca cambiar miradas y abrir puertas en un contexto donde todavía persisten barreras laborales y sociales.