El prestamista atacado a hachazos tenía domiciliaria: revelan el motivo
¿Qué condena lo obligaba a estar preso en su casa y cómo terminó un reclamo de dinero en una pelea a hachazos?
Ricardo Javier Martínez (38) cumplía una condena de dos años de prisión efectiva en su casa de Santa Lucía cuando un hombre irrumpió para reclamarle dinero y lo atacó con un hacha. La Justicia explicó el origen de esa pena y por qué la estaba cumpliendo bajo la modalidad domiciliaria.
El violento episodio ocurrió durante la madrugada del domingo en una vivienda de avenida Benavídez y calle Chacabuco, donde Martínez convivía con su situación judicial. Según fuentes judiciales, el hombre había sido condenado recientemente a un año de prisión efectiva por amenazar con un arma de fuego a una familia.
Pero esa no era su única condena. Martínez ya arrastraba una pena anterior de un año de ejecución condicional, que fue revocada al cometer el nuevo delito. Así, la Justicia unificó ambas sentencias y determinó una pena única de dos años de prisión efectiva.
Pese a tratarse de una condena efectiva, se le permitió cumplirla en su domicilio de Santa Lucía, el mismo lugar donde se desató el enfrentamiento que ahora puso su situación bajo la lupa.
El ataque a hachazos
Cerca de las 3 de la madrugada, Franco Ezequiel Rodríguez (36) llegó hasta la casa de Martínez. De acuerdo con la reconstrucción preliminar, habría ido a reclamarle dinero por un préstamo que mantenía con el dueño de casa.
La situación se descontroló cuando Martínez le dijo que no tenía el dinero. Según la información conocida hasta el momento, Rodríguez ingresó por la fuerza y comenzó una pelea en la que ambos usaron un hacha y un cuchillo, elementos que después fueron secuestrados por los investigadores.
Los dos hombres sufrieron múltiples heridas cortantes y fueron trasladados por ambulancias del servicio de emergencias 107 al Hospital Rawson, bajo Código Rojo. Ingresaron conscientes y permanecen internados con custodia policial.
La Justicia ordenó preservar la escena y dio intervención a la División Criminalística para realizar las pericias correspondientes. El caso sigue bajo investigación y los dos protagonistas continúan bajo atención médica.
La violencia también llegó al Rawson
El conflicto no terminó en la vivienda de Santa Lucía. Horas después del ataque, cuando ambos hombres ya estaban internados, familiares de Martínez y Rodríguez se cruzaron dentro del Hospital Rawson.
El intercambio pasó rápidamente a los golpes y generó tensión entre pacientes, familiares y personal del establecimiento. La situación obligó a intervenir a efectivos policiales y personal de seguridad para separar a los involucrados y controlar el lugar.
En un primer momento trascendió que se habían producido importantes destrozos, aunque desde el Hospital Rawson aclararon posteriormente que hubo desorden, pero no daños en las instalaciones.
Los integrantes de ambos grupos que participaron del enfrentamiento fueron identificados y quedaron a disposición de la Justicia, aunque no se informó sobre aprehensiones vinculadas a esa segunda pelea.
La investigación tiene varios frentes abiertos: determinar qué ocurrió exactamente durante el ataque, establecer las responsabilidades de Martínez y Rodríguez, y analizar el posterior cruce entre sus familiares dentro del hospital. Mientras tanto, ambos hombres permanecen fuera de peligro y bajo vigilancia policial.