El precio que ahoga al productor yerbatero: qué dijo Kicillof sobre volver a regular la yerba
En plena recorrida por Apóstoles, Kicillof dejó una frase que ilusiona al sector yerbatero. Pero el gerente de Las Tunas advirtió que la solución no es tan simple: "Quedamos muy para atrás en el precio". ¿Qué pasará con los 380 pesos que hoy no alcanzan?
La desregulación del mercado yerbatero golpeó con dureza el bolsillo del pequeño productor misionero, que hoy trabaja al límite de la subsistencia. Tras la visita del gobernador de Buenos Aires, Axel Kicillof, a las instalaciones de la cooperativa Las Tunas en Apóstoles, los referentes del sector expusieron la crítica realidad que atraviesan las familias colonas y la necesidad urgente de recuperar un piso de valor que garantice la rentabilidad del cultivo.
José Semienchuk, gerente de la cooperativa, describió el panorama complejo que enfrentan en la zona productora y cómo la falta de un precio sostén paraliza las tareas de mantenimiento en los campos. “Hoy en día por ahí dicen, no, te está pagando 380, qué buen precio, pero ese está por debajo de los costos que tiene el productor inclusive”, remarcó.
La falta de rentabilidad no solo asfixia el presente financiero de las familias, sino que hipoteca las cosechas futuras al impedir la inversión mínima en las plantaciones. Semienchuk advirtió sobre las consecuencias directas en el manejo del suelo y las plantas: “Hoy inclusive con este precio que nosotros estamos pagando 380 por ahí el productor no va a poder hacer la limpieza en la yerba, no va a fertilizar”.
La expectativa de volver a regular el mercado
Durante la recorrida por la planta elaboradora, el mandatario bonaerense se interiorizó sobre el esfuerzo que demanda el proceso productivo y las consecuencias de la desregulación impuesta a nivel nacional.
Para los cooperativistas, la intervención del Estado a través del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM) resulta indispensable para equilibrar la balanza frente a la industria.
El gerente de Las Tunas explicó que Kicillof se mostró afín a recuperar las herramientas de control: “Él plantea eso, ver la posibilidad de volver a regular por lo menos esta producción, que es la producción yerbatera”.
Sin embargo, el dirigente cooperativo se mostró cauto sobre la viabilidad de una recomposición brusca de los valores, dado que, a su criterio, el desfasaje acumulado en estos meses es demasiado grande para absorberlo de un solo golpe.
Semienchuk analizó la situación con los pies sobre la tierra: “Quedamos muy para atrás en el precio. Entonces va a costar. En el hipotético caso de que gane Kicillof y diga se regula de vuelta la yerba y vamos a fijar 600. También hay que ver eso si se va a poder lograr ese 600 de la mañana a la tarde”.
Para el sector, el camino de salida debe ser progresivo para no quebrar la cadena de pagos de las cooperativas que absorben la producción de los pequeños socios. El referente propuso un esquema de transición: “Sería lo mejor de todo que equilibren a 400, después pasado unos meses a 450, 500 hasta lograr que la producción sea rentable”.
La urgencia de fijar un precio mínimo
Al ser consultado sobre posibles medidas paliativas de carácter provincial, como rebajas impositivas o líneas de crédito de emergencia, el cooperativista insistió en que el foco del conflicto es puramente de valor de origen.
Para Semienchuk, las soluciones indirectas no resuelven el problema de fondo del colono: “Necesitamos el precio. Con eso se soluciona el tema. Acá la solución es fijar un precio mínimo, algo que el productor pueda, entonces ahí sí vamos a cumplir con todo, no va a hacer falta emergencia”.
Por último, destacó el valor de que dirigentes nacionales conozcan el esfuerzo diario de la familia yerbatera en el secadero y el molino, donde el trabajo físico es extenuante. “Estuvo tirando leña en el conducto, después empaquetando. Siempre dijimos que sientan el rigor de lo que es, porque muchas veces la gente afuera no tiene noción y piensa que se cosecha y ya sale el mate”.

