El policía acusado de matar a una joven de un tiro en el cuello seguirá preso y se enfrentará a un juicio por jurados
Un año después del crimen, el policía acusado de asesinar a Estefanía Civardi sigue preso. ¿Qué argumentos dieron los fiscales para evitar su libertad? Los detalles de la causa que terminará en un juicio por jurados.
Un año después del crimen, el efectivo acusado de asesinar a Estefanía Civardi en Bariloche seguirá tras las rejas. Emerson Marín, el policía que le disparó con su arma reglamentaria, no logró la libertad y se encamina a un juicio por jurados que podría terminar en prisión perpetua.
El juez de Garantías César Lanfranchi extendió este jueves la prisión preventiva del imputado, quien ya cumplió doce meses detenido. La decisión se tomó en una audiencia donde los fiscales Martín Lozada y Sofía Ocampo argumentaron que Marín representa un alto riesgo de fuga y de entorpecimiento de la investigación. La defensa, a cargo de Diego Navarro, no se opuso al pedido.
¿Qué pasó la madrugada del crimen?
Según la acusación, todo ocurrió el 30 de julio del año pasado en una vivienda del barrio Lera. Marín, que estaba de servicio, habría disparado contra Estefanía Civardi, de 22 años, impactándole en el cuello. La joven murió en el lugar. El arma homicida era la reglamentaria del policía.
Los fiscales señalaron que la investigación está casi cerrada. Solo restan algunas medidas procesales que se completarían antes del 30 de agosto. Ese día vence el plazo para que la fiscalía concluya la instrucción. Se espera que el control de acusación se programe para la primera quincena de septiembre, y el juicio oral podría realizarse antes de fin de año, dependiendo de los tiempos de la Oficina Judicial.
Los argumentos para mantenerlo preso
En la audiencia, Lozada destacó que ya se demostró “la verosimilitud del derecho” para sostener la prisión preventiva y que no hubo cambios. Además, consideró “probable o muy probable” que Marín sea el autor del femicidio. Para justificar la extensión de la medida, enumeró una serie de riesgos procesales: el vínculo de camaradería laboral con testigos podría usar para influir en sus relatos; su trabajo itinerante le quita arraigo; tiene antecedentes de violencia de género que podrían llevarlo a condicionar a exparejas citadas al juicio; y, por ser policía, conoce las vías para eludir controles en una eventual fuga.
Los abogados querellantes Martín Govetto y Tomás Soto adhirieron al planteo. El juez Lanfranchi homologó el acuerdo al no haber discrepancia entre las partes, y extendió la prisión preventiva hasta el control de acusación, considerando que están dadas las condiciones excepcionales para superar los doce meses.
¿Qué se debatirá en el juicio?
En el debate oral, la puja entre fiscales, querellantes y defensa giraría en torno al arma empleada, la distancia del disparo, los intercambios telefónicos entre Marín y la víctima, y los antecedentes de violencia del imputado. La defensa pidió ampliar una pericia balística, con turno para agosto, y ofreció que su defendido facilite el código de su celular y la huella registrada en el teléfono de Estefanía para desbloquearlo.