El polen que invade San Juan: por qué el Zonda complica a los alérgicos
El polen está en el aire y San Juan lo siente más que otras provincias. Un alergista reveló qué árbol es el principal culpable y por qué el Zonda empeora todo. Lo que recomienda para sobrevivir a la temporada.
Con la llegada de la primavera, los árboles liberan grandes cantidades de polen y las consultas por alergias se multiplican. En San Juan, el viento Zonda agrega un ingrediente extra: polvo y aire seco que irritan una vía aérea ya inflamada.
El alergista Blas Larrauri explicó en una entrevista en Jorge por la Mañana que en esta época los árboles polinizan y que el polen, al ser muy liviano, queda suspendido en el aire. Esto afecta sobre todo a quienes tienen predisposición a desarrollar alergias.
Según el especialista, aproximadamente el 20% de la población es alérgica. Entre los que reaccionan al polen, los síntomas más frecuentes son rinitis, estornudos, mucosidad clara, picazón y escozor en la nariz. Además, cerca del 50% puede presentar también broncoespasmo o asma.
El Zonda, un factor que agrava el cuadro
En San Juan, el escenario puede volverse todavía más incómodo por el viento Zonda. Larrauri explicó que el fenómeno transporta tierra y partículas que irritan aún más las vías respiratorias cuando ya están inflamadas por una reacción alérgica.
El especialista señaló que uno de los árboles que más problemas genera en esta época es la morera, una especie muy extendida en la provincia. Su polen comienza a liberarse hacia fines de agosto y puede mantenerse durante septiembre y principios de octubre.
Qué hacer para aliviar los síntomas
Larrauri sostuvo que evitar completamente el polen durante la temporada resulta prácticamente imposible. Por eso, para quienes ya tienen diagnosticada una alergia estacional, recomendó comenzar el tratamiento antes del período de mayor polinización, ya que esto puede ayudar a atravesar la temporada con menos síntomas.
Otra herramienta que puede ayudar es el barbijo, especialmente aquellos que cuentan con capacidad de filtrado. El especialista también mencionó los sprays nasales y los antihistamínicos como tratamientos eficaces para controlar la rinitis en una gran parte de los pacientes.
Para saber si una persona es alérgica al polen, una de las principales herramientas es el prick test, una prueba en la que se aplican distintos alérgenos sobre la piel para determinar a cuáles existe sensibilidad. Con ese diagnóstico, el especialista puede definir el tratamiento más adecuado.
Larrauri también remarcó que tener alergia o asma no debería significar abandonar la actividad física. Según explicó, el objetivo del tratamiento es que los pacientes puedan llevar una vida habitual y que incluso los niños con asma puedan realizar ejercicio junto con sus compañeros.
En ese sentido, el mensaje central del especialista fue que las alergias estacionales pueden controlarse y que un diagnóstico adecuado permite anticiparse a los períodos de mayor exposición al polen y mejorar la calidad de vida de quienes las padecen.