El plan textil que nació para hacer guardapolvos y hoy mueve la economía de 16 pueblos
¿Sabías que un plan para hacer guardapolvos escolares terminó impulsando la economía de 16 localidades? Conocé el modelo que transformó Formosa.
Lo que arrancó en 2011 como una estrategia para que el Estado no dependiera de terceros a la hora de vestir a los alumnos, se transformó en una red industrial que ya abarca 16 localidades formoseñas. El programa Fontex no solo produce ropa: genera ingresos que se quedan en cada pueblo.
Horacio Cosenza, subsecretario de Desarrollo Económico, destacó el impacto federal de esta iniciativa que logró salir del radio de la capital y llegar al interior profundo.
¿Cómo funciona el modelo?
Según explicó el funcionario, el Gobierno provincial se encarga de capacitar al personal técnico y entrega maquinaria en comodato. Así, los trabajadores pueden producir desde sus propias localidades e incluso desde sus hogares.
Eso sí: la confección de indumentaria común se descentraliza, pero la ropa de seguridad —por sus exigencias específicas— sigue concentrada en el Parque Industrial de la ciudad de Formosa.
Un ingreso que no se va del pueblo
En un contexto macroeconómico complejo, el programa asegura que las ganancias se reinviertan en el comercio local. “Es una oportunidad muy interesante en tiempos donde el ingreso familiar está diezmado”, señaló Cosenza.
De esta forma, Fontex no solo viste a los alumnos formoseños: motoriza la economía regional y consolida su presencia en 16 localidades.