El plan secreto de Jalil con Kicillof que cambiaría las elecciones para siempre
¿Se vienen cambios en las elecciones? Jalil reveló su charla con Kicillof y la propuesta que dejaría sin efecto las PASO. Los detalles que no contaron.
El gobernador Raúl Jalil reveló que ya conversó con Axel Kicillof sobre una reforma política que pondría fin a las PASO y devolvería a los partidos el poder de elegir candidatos. ¿El objetivo? Un acuerdo con la mayoría de los gobernadores.
¿Qué dijo Jalil sobre la reforma política?
En una entrevista, el mandatario catamarqueño confirmó que habló con su par bonaerense para avanzar en cambios al sistema electoral. “Creo que hay algo que nosotros tenemos que hacer y en eso creo que Axel también tiene que hacer. He hablado con él sobre el tema de la reforma política”, afirmó.
Jalil sostuvo que cualquier modificación debe ser un acuerdo institucional amplio: “Tendría que ser una reforma que trate de incluir a la mayoría de los gobernadores”. Además, insistió en que los partidos deben recuperar el protagonismo en la selección de candidatos, dejando atrás las PASO.
El fin de las PASO: ¿una encuesta cara?
El gobernador ya había respaldado la eliminación o suspensión de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias. Las calificó como “una encuesta muy cara” y aseguró que “no le sirve a la sociedad”. Según Jalil, el mecanismo se desvirtuó: “Casi el 90 por ciento de las elecciones eran con los mismos candidatos”.
También se mostró en contra de las listas colectoras, que comparó con la ley de lemas. “No comparto esa herramienta porque no contribuye a fortalecer la vida interna de los partidos”, explicó.
¿Qué cambió en el electorado?
Jalil vinculó la reforma con la evolución del votante. “La gente vota la gestión, valora el diálogo y el consenso. No hay que subestimar al electorado, es mucho más inteligente de lo que nosotros pensábamos”, afirmó. Señaló que las identidades partidarias tradicionales perdieron peso y que los ciudadanos ya no acompañan automáticamente a un partido.
Para el mandatario, el verdadero problema no son las disputas internas, sino cuando estas afectan la gestión. Por eso, la reforma política debe fortalecer las instituciones partidarias y adecuar el sistema a un escenario donde los liderazgos personales ya no tienen la misma influencia.