El plan religioso que esconde 650 km de asfalto: dónde se pavimenta rumbo a Chile
Un circuito de turismo religioso que parecía solo una guía de capillas terminó destrabando el asfalto hacia Chile: son seis pasos fronterizos y una inversión de 482.967 millones de pesos. Cuáles ya están en obra y cuál sigue esperando.
El Camino de la Fe une el Alto Neuquén con Villa La Angostura y avanza sobre seis pasos fronterizos, con una inversión que supera los 482.000 millones de pesos. La fe funciona como excusa y las rutas como objetivo: el Gobierno provincial apuesta a que el circuito religioso sea el motor para pavimentar los accesos a Chile y mover la economía de las localidades que atraviesa.
El proyecto quedó establecido por la Ley Provincial 3564 y tiene tres metas declaradas: impulsar el desarrollo sostenible de las economías regionales, preservar el patrimonio religioso y promover el respeto por la diversidad de credos. La traza supera los 650 kilómetros y reúne más de 40 capillas, monumentos, sitios históricos y lugares sagrados.
El recorrido arranca en el paraje Ailinco, dentro del circuito Domuyo, en el Alto Neuquén, y termina en Villa La Angostura, en la Región de los Lagos del Sur. En el medio quedan las huellas de los salesianos en el norte neuquino, la influencia de los misioneros jesuitas hacia el sur y la costumbre de la trashumancia, que todavía late en las pequeñas capillas rurales.
Entre los atractivos más convocantes aparecen el parque temático Vía Christi y el Cristo Luz, en Junín de los Andes, dos obras del arquitecto y escultor Alejandro Santana.
Los seis pasos fronterizos y el estado de las obras
El circuito toca seis pasos a Chile. El Gobierno cuenta como pavimentados a Pino Hachado, Cardenal Samoré e Icalma, aunque la Provincia también ejecuta obras en la Ruta Provincial 11 rumbo a este último. Los otros tres —Pichachén, Mamuil Malal y Hua Hum— están en distintas etapas.
El más avanzado es Mamuil Malal: la pavimentación de 12 kilómetros de la Ruta Provincial 60, entre el portal del Parque Nacional Lanín y el paso, registra cerca del 52 por ciento de avance y se prevé terminarla en marzo de 2027.
Hacia Icalma se pavimentan 13 kilómetros entre el empalme con la Ruta Provincial 13 y Moquehue. Allí el avance supera el 17 por ciento y la finalización está prevista para 2027.
Hua Hum todavía espera: el objetivo oficial es comenzar en diciembre de 2026 con 40 kilómetros de la Ruta Provincial 48.
Pichachén, la apuesta fuerte del norte
La gran jugada está en el Alto Neuquén. La pavimentación del paso Pichachén figura como una de las obras prioritarias para consolidar el Corredor Bioceánico, un recorrido de 379 kilómetros que uniría el Atlántico con el Pacífico y fortalecería el vínculo comercial con la región chilena del Biobío.
El proyecto para llegar al paso suma 88,6 kilómetros de pavimentación: 30,7 sobre las rutas provinciales 38 y 57, entre Andacollo y Guañacos, y otros 57,9 sobre las rutas 57 y 6, entre Guañacos y la frontera. El acceso desde territorio neuquino se articula a través de esas tres rutas.
Sobre la Ruta Provincial 6 hay más trabajo previsto. Se proyectan 24 kilómetros de pavimento entre Octavio Pico y el empalme con la Ruta Provincial 8, en la zona de Crucero Catriel, en Río Negro, y la repavimentación de unos 54 kilómetros entre Octavio Pico y Rincón de los Sauces.
Además, ya se ejecuta la pavimentación de 22 kilómetros de la Ruta Provincial 46, entre el arroyo Coloco y el empalme con la Ruta Provincial 24.
Cómo se financia el Camino de la Fe
La inversión total prevista es de 482.967 millones de pesos. El esquema combina tres fuentes: el traspaso de rutas nacionales a la provincia, el prefinanciamiento privado de empresas petroleras y créditos internacionales.
Con ese dinero, el Ejecutivo provincial espera diversificar las economías regionales. La idea es que una mejor conectividad facilite el acceso a los puntos de interés y aumente el movimiento de visitantes, con impacto en el turismo, el comercio y los servicios.