El plan que podría cambiarle el costo de vida a los fueguinos
Un exministro de Economía de Tierra del Fuego revive un viejo reclamo: aprovechar el movimiento antártico y recuperar los puertos para bajar los costos. La zona franca que propone podría cambiar la ecuación de la isla.
Tierra del Fuego vuelve a mirar al mar como salida a un problema que pesa en el bolsillo: la logística antártica y la recuperación portuaria aparecen como una chance concreta para abaratar insumos y generar trabajo.
La condición insular de Tierra del Fuego convierte al mar en un factor estratégico. La pérdida de conexiones marítimas que existieron décadas atrás y el peso del transporte sobre los costos locales son parte de un problema que, con el aumento de la desocupación, devuelve a los puertos al centro de la discusión sobre el desarrollo provincial.
Mariano Viaña, contador, exministro de Economía y uno de los gestores de la Ley 19.640, sostuvo que el proyecto de Base Naval Integrada y el polo logístico antártico pueden abrir una oportunidad económica mucho mayor si la provincia participa en su diseño y suma actividades alrededor de esa infraestructura.
“La logística antártica puede ser uno de los elementos básicos que tenemos al alcance de la mano y no lo usamos. Es un motor de un recomienzo a Tierra del Fuego”, afirmó.
Zona franca y puerto de Río Grande
Entre las posibilidades, Viaña planteó incorporar una zona franca vinculada al futuro movimiento logístico. Según explicó, permitiría aprovechar el tránsito de cargas para instalar depósitos, galpones y servicios que también puedan desarrollarse con inversión privada.
“Si va a haber movimiento, usémoslo”, sintetizó al proponer una zona franca “importante, extensa”.
Para el exfuncionario, esa ampliación requiere planificación y participación local, no una ejecución improvisada. “Yo hablo de que hagamos la cosa organizada, yo hablo de que hagamos un aporte”, expresó. En ese esquema ubicó a profesionales de la arquitectura y la ingeniería, inversores privados y sectores productivos capaces de desarrollar la infraestructura complementaria que demandaría una mayor actividad logística.
La propuesta tampoco debería quedar limitada a Ushuaia. Viaña planteó recuperar el puerto de Río Grande como parte de una estrategia marítima más amplia y recordó que la ciudad tuvo conexiones por mar en el pasado.
“Si lanzamos el puerto de Ushuaia también podemos recuperar el puerto de Río Grande”, señaló, al considerar que disponer de una salida atlántica permitiría complementar el movimiento provincial.
Efecto en el costo de vida
El impacto, sostuvo, podría trasladarse también al costo de vida. Un flujo marítimo constante permitiría ingresar contenedores e insumos con menores costos de transporte y, al mismo tiempo, generar nuevas actividades alrededor de su carga, descarga, almacenamiento y distribución.
“La comunicación marítima con Tierra del Fuego puede significar una reducción del costo de vida”, afirmó.
Viaña vinculó esa posibilidad con una estrategia de integración austral y sostuvo que el proyecto solo tendrá verdadero impacto si Tierra del Fuego interviene en las decisiones que definan su orientación. Cuestionó la concentración histórica de esas definiciones en Buenos Aires y remarcó que el conocimiento del territorio debe tener un lugar central en cualquier planificación destinada al Atlántico Sur y la Antártida.
La discusión se enlaza además con su mirada sobre el régimen fueguino y los costos derivados de vivir y producir en una isla alejada de los grandes centros de consumo.
“Tierra del Fuego no es un subsidio o un privilegio. Es una compensación, es una afirmación de soberanía”, sostuvo. Luego precisó que esa compensación busca equilibrar los mayores costos que enfrentan los habitantes de la provincia y reducir las desigualdades generadas por la concentración económica del país.
La posibilidad de sumar una zona franca, recuperar infraestructura portuaria, atraer inversión privada y reconstruir conexiones marítimas permitiría convertir el movimiento antártico en una actividad con efectos sobre el empleo, los costos logísticos y una estrategia de desarrollo definida desde Tierra del Fuego.