El plan que desarma el fantasma del default: la estrategia peronista que inquieta a la derecha
¿Y si el peronismo no solo evitara el default sino que mejorara las condiciones para los bonistas? Un proyecto de ley con respaldo del PJ propone un cambio radical en la negociación con el FMI. Los detalles que la derecha no quiere que conozcas.
Mientras la derecha política y mediática siembra el temor a un default peronista, un proyecto de ley presentado por Máximo Kirchner propone un camino alternativo que promete pagar la deuda sin asfixiar la economía. La iniciativa, respaldada por 16 diputados del PJ, podría cambiar las reglas del juego con el FMI.
El fantasma de la cesación de pagos vuelve a rondar cada vez que el peronismo asoma como opción electoral. Sin embargo, la historia reciente y una nueva propuesta legislativa sugieren que el temor podría estar infundado.
La historia que la derecha prefiere olvidar
Lejos de ser un deudor irresponsable, el kirchnerismo tiene un récord que contradice el relato dominante. Tras el colapso de 2001, Néstor Kirchner renegoció la deuda en 2005 con una adhesión del 76% de los acreedores, que se elevó al 92,4% en 2010 bajo la presidencia de Cristina Fernández.
Durante el segundo mandato de CFK, con Axel Kicillof al frente del Ministerio de Economía, se cancelaron los fallos adversos del CIADI, se renegoció la deuda con el Club de París y se pagó la indemnización a Repsol por la expropiación de YPF. Desde 2003 hasta 2015, todos los vencimientos de capital e intereses de la deuda pública se abonaron en tiempo y forma.
En contraste, el gobierno de Mauricio Macri dejó un préstamo récord del FMI de 57.000 millones de dólares, de los cuales se desembolsaron 44.500 millones, y su ministro Luis Caputo implementó un reperfilamiento de la deuda en pesos que constituyó un default encubierto. Grandes fondos como PIMCO y Templeton perdieron millones.
La propuesta que divide la deuda
El proyecto de Máximo Kirchner, con asesoramiento del economista Daniel Kostzer, plantea una solución novedosa: dividir la deuda con el FMI en dos tramos. Uno, el que se ajusta a las reglas normales del organismo, se seguiría pagando. El otro, el que se otorgó por una decisión política excepcional, se renegociaría con plazos más extensos, período de gracia y sin sobrecargos.
Kostzer, economista jefe de la Confederación Sindical Internacional, explicó que la idea no es dejar de pagar, sino hacerlo en condiciones que el país pueda cumplir. “Los muertos no pagan sus deudas”, sentencia, al argumentar que el ajuste fiscal no genera los dólares necesarios para honrar los compromisos.
La propuesta también apunta a una responsabilidad compartida con el FMI, que aprobó un préstamo que superó los límites estatutarios y cuyos supuestos de sostenibilidad no se cumplieron. Además, cuestiona que el organismo sea un acreedor privilegiado que cobra primero, relegando a los bonistas privados.
¿A quién deben temer los bonistas?
Con estos antecedentes, la pregunta que surge es si los acreedores privados deberían temer más a un gobierno peronista, que históricamente pagó sus deudas, o a los proyectos de derecha que privilegian al FMI y generaron quebrantos millonarios.
El proyecto de Kirchner, que cuenta con el respaldo de otros 16 legisladores, busca construir una doctrina de negociación. Según Kostzer, “Argentina debe pagar lo que efectivamente puede pagar, en los plazos en que pueda generar las divisas, diferenciando la porción técnicamente normal de la exposición extraordinaria que fue creada por una decisión política compartida”.
La oposición a la derecha tiene ahora la oportunidad de dejar atrás las posiciones defensivas y presentar una alternativa sólida, basada en la experiencia histórica y en una propuesta concreta que podría redefinir la relación con los organismos internacionales de crédito.