El plan para bajar costos que dejó 185 buques sin salir al mar
La desregulación prometía aliviar el costo argentino, pero a las 24 horas el puerto se quedó sin prácticos y el comercio exterior se frenó en seco.
Lo que empezó como una reforma para reducir el "costo argentino" en la logística portuaria terminó en un conflicto que paralizó el comercio exterior y obligó al Gobierno a dar marcha atrás. Más de 185 buques quedaron varados, el complejo agroexportador del Gran Rosario sintió el golpe y el decreto que originó todo fue suspendido.
El detonante fue el intento de desregular el practicaje, el servicio de guía que asiste a los buques en las maniobras de entrada y salida de puertos y canales navegables. Para el Gobierno, ese esquema era cerrado, caro y con barreras artificiales que impedían el ingreso de nuevos operadores.
Qué proponía el decreto
La norma creaba un registro abierto bajo la órbita de la Prefectura Naval Argentina, donde cualquier profesional que acredite idoneidad podía inscribirse sin límite de número. Los prácticos podían ser contratados directamente por los usuarios como independientes y las tarifas máximas quedarían en manos de la Agencia Nacional de Puertos y Navegación, sin adicionales no autorizados.
El ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, celebró la medida en su cuenta de X: "DESARMAMOS KIOSCOS EN EL PRACTICAJE. Para el que nunca escuchó del tema: practicaje es la tarea de entrar el barco a puerto o conducirlo por una zona peligrosa. Parece una cosa menor, pero suma un montón a eso que llamamos 'costo argentino'".
La frase encendió la mecha en un sector que exige entre 12 y 15 años de formación. Para las entidades del rubro, esa caracterización minimizaba la función de seguridad que cumplen prácticos, pilotos y baqueanos.
El paro que no fue paro
Desde la madrugada del sábado 1° de agosto, apenas 24 horas después de que el decreto entrara en vigencia, la mayoría de los prácticos del país dejó de prestar servicio a título personal. No fue una medida de fuerza formal: son profesionales independientes, sin relación de dependencia. En los hechos, equivalió a un freno inmediato a las nuevas contrataciones.
El impacto se concentró donde más duele: los puertos del Gran Rosario. Unos 140 buques quedaron esperando asistencia para entrar o salir de las terminales, con las mayores complicaciones en San Lorenzo, Timbúes y Puerto General San Martín. Solo el martes 4 se sumaron más de 45 embarcaciones.
"Si la situación no se resuelve durante la jornada, podrían sumarse otros 30", advirtió Gustavo Idígoras, presidente de la Cámara de la Industria Aceitera y del Centro de Exportadores de Cereales. El directivo comparó el sobrecosto con "un taxi" que sigue cobrando entre 50.000 y 100.000 dólares por día por cada barco inmovilizado.
El conflicto no se limitó al agro. El buque semisumergible HL White Marlin, uno de los más grandes del mundo, quedó fondeado en la boya 17 frente a Bahía Blanca sin poder descargar la flota técnica destinada a la futura terminal offshore de Punta Colorada, en Río Negro. Sobre su cubierta estaban el buque Seminole y dos remolcadores, todos parte de las obras del proyecto Vaca Muerta Oil Sur.
La marcha atrás
El acuerdo se cerró el martes 5 de agosto en una reunión con funcionarios del Ministerio de Seguridad Nacional. Ese mismo día el Ejecutivo decidió suspender el decreto, aunque la publicación en el Boletín Oficial recién llegó en la madrugada del jueves 7. El Decreto 716/2026 establece que la vigencia opera con efecto retroactivo al miércoles 5, el día del entendimiento, para cubrir el intervalo entre el acuerdo verbal y la publicación formal.
La norma fue firmada por el presidente Javier Milei, el jefe de Gabinete Diego Santilli, la ministra de Seguridad Alejandra Monteoliva y Sturzenegger. Suspende los efectos del Decreto 690 y restituye la plena vigencia de las disposiciones que ese texto había derogado o modificado. No lo deroga: la suspensión no tiene plazo determinado y el régimen anterior rige mientras dure.
El entendimiento incluyó una reducción del 20% en las tarifas y la creación de una mesa intersectorial con el Ministerio de Seguridad, la Prefectura, la Agencia Nacional de Puertos y representantes del sector privado, con el mandato de elaborar una nueva regulación consensuada. Esa instancia aún no arrojó resultados.
Con la actividad normalizada, se ejecutó en Bahía Blanca una de las maniobras más esperadas: el buque Seminole fue descargado con éxito del HL White Marlin y comenzó su traslado hacia el sitio de amarre, donde continuará su alistamiento antes de partir hacia Río Negro para participar en la instalación de la tubería submarina del proyecto Vaca Muerta Oil Sur.