El plan detrás de los 4.000 cierres: la historia que anticipó la desindustrialización
Un historiador recuerda las advertencias de Belgrano y Churchill sobre el destino fabril del país, y denuncia una estrategia de dominación que hoy deja más de 4.000 industrias cerradas.
El 2 de septiembre, día de la industria nacional, encontró a la Argentina inmersa en lo que el historiador Lorenzo Brevi define como el mayor proyecto neoliberal de su historia: la desindustrialización. Lejos de los festejos, el país atraviesa un momento crítico para su entramado productivo.
Brevi, diplomado en historia y oriundo de Allen, Río Negro, publicó una columna en la que repasa los vaivenes de la industria local y asegura que cada vez que el país intentó impulsar su desarrollo fabril, recibió golpes sistemáticos. En ese recorrido menciona a figuras como Hipólito Yrigoyen, Juan Domingo Perón, Arturo Frondizi, Arturo Illia, Raúl Alfonsín, Néstor Kirchner y Cristina Fernández de Kirchner.
El historiador rescata una frase atribuida a Manuel Belgrano: “no exportemos cuero, exportemos calzado”. Esa expresión, sostiene, marcó el destino industrial del país. También cita a Winston Churchill, a quien le adjudica la advertencia de “no dejemos que Argentina se industrialice porque se convertirá en una gran potencia”.
En su análisis, Brevi plantea que las grandes potencias utilizan el ataque a las industrias nacionales como una vía para dominar a los pueblos. En ese marco, asegura que hoy más de 4.000 industrias cerraron sus puertas, una cifra que, según él, deja poco margen para la celebración.
La columna, publicada este miércoles, llega en un contexto de debate sobre el rumbo económico del país y el rol del Estado en la promoción industrial.