El plan del Gobierno para que los comercios paguen menos por cobrar con tarjeta
¿Sabías que los comercios pueden tardar hasta 18 días en cobrar una venta con tarjeta? El BCRA impulsa un cambio para que puedan adelantar ese dinero a menor costo, pero no todos están de acuerdo. ¿Qué falta para que se concrete?
El Gobierno avanza con una iniciativa que busca aliviar los costos financieros de los comercios que aceptan pagos con tarjeta de crédito. La impulsa el Banco Central (BCRA) y apunta a crear un mercado más competitivo para el descuento de cupones, una práctica que hoy concentran unas pocas empresas.
La idea es que los comerciantes puedan vender sus cupones de tarjeta a otros jugadores, además de los adquirentes tradicionales, y así obtener mejores tasas. En la práctica, funcionaría de manera similar al descuento de cheques o facturas de crédito que ya usan las grandes empresas.
Cómo funciona hoy el sistema
Para entender la propuesta, hay que recordar que cuando un cliente paga con tarjeta de crédito, el comercio recibe cupones con la fecha de vencimiento de cada cuota. El responsable de pagar no es el titular de la tarjeta, sino el banco emisor del plástico. Por eso, el riesgo de no cobrar es prácticamente nulo: incluso si el cliente cae en mora, la entidad emisora asume la deuda y le paga al comercio.
Ese cupón, entonces, es un instrumento de buen perfil crediticio. Los comerciantes ya están acostumbrados a venderlos para adelantar el dinero, que puede demorar entre 8 y 18 días hábiles en acreditarse, según el tamaño del negocio.
Hoy, esa venta se hace mayoritariamente a los adquirentes que el comercio ya tiene contratados. Tres empresas concentran más del 90% de ese negocio: Mercado Pago, Payway y Fiserv. Ellos son los que fijan las tasas de descuento, y por eso el Gobierno quiere abrir el juego a más competidores.
Qué ganarían los comercios
Si otros jugadores pueden ofrecer el descuento de cupones, el comerciante tendría más opciones y podría reducir su costo financiero. Eso, a su vez, podría traducirse en precios más bajos, más inversión o mejores márgenes de rentabilidad.
Los bancos son los más interesados en entrar a este negocio, tanto para recomprar sus propios cupones como para adquirir los de otras entidades. Claudio Cesario, titular de la Asociación de Bancos de la Argentina (ABA), señaló a TN: “Estoy convencido de que la mayor competencia va a dar lugar a una baja de la tasa en el corto plazo”.
La resistencia viene del lado de los adquirentes, que perderían una de sus principales fuentes de ingresos si dejan de tener la cuasiexclusividad de comprarles los cupones a sus clientes. Por eso, la iniciativa lleva varios meses en discusión y todavía no logra salir a la calle.