El plan del Gobierno para blindar a Bausili al frente del Banco Central
El Gobierno posterga el pliego de Bausili y prioriza la reforma de la Carta Orgánica del BCRA. ¿Qué cambios prepara Milei y cómo afecta la continuidad del presidente del Banco Central?
El oficialismo quiere asegurar la continuidad de Santiago Bausili como presidente del Banco Central, pero no será inmediato. Primero buscarán aprobar la reforma de la Carta Orgánica y luego tratarán su pliego en el Senado. En la Casa Rosada descartan negociar su cargo con la oposición.
¿Qué pasa con el pliego de Bausili?
Bausili está al frente del BCRA "en comisión" desde el 11 de diciembre de 2023. Su designación vence el 23 de septiembre de 2028, pero el Senado aún no trató su pliego, que ingresó a la Comisión de Acuerdos el 18 de diciembre de 2023. Desde el Gobierno aclaran que la aprobación no abriría un nuevo mandato, sino que formalizaría el actual hasta 2028.
"Primero la reforma y después el pliego de Bausili", aseguran en Nación. La prioridad es sancionar los cambios que Javier Milei presentará este jueves por cadena nacional, que apuntan a limitar el financiamiento monetario del Tesoro y endurecer los requisitos para remover al presidente del organismo.
¿Por qué separan los temas?
En Balcarce 50 quieren definir primero las nuevas reglas de gobernanza y luego regularizar la situación de Bausili bajo ese marco. Descartan ofrecer la presidencia del BCRA como moneda de cambio con los bloques dialoguistas. La decisión es defender su continuidad y separar las concesiones sobre el articulado de la discusión posterior sobre quién conducirá la entidad.
El antecedente más cercano de aprobación tardía es Federico Sturzenegger, cuyo pliego fue aprobado casi un año después de su designación en comisión. También hubo presidentes que nunca completaron el trámite, como Luis Caputo, Guido Sandleris y Miguel Pesce.
La reforma que prepara Milei
La nueva Carta Orgánica busca endurecer el procedimiento de remoción del presidente y directores. Actualmente, el Ejecutivo puede apartarlos por causales como mala conducta, con un consejo no vinculante del Congreso. La Casa Rosada quiere causales más taxativas y una participación legislativa más fuerte, aunque el alcance del "blindaje" dependerá de la redacción final.
Los antecedentes de conflicto son Pedro Pou (removido en 2001) y Martín Redrado (desplazado en 2010). En ambos casos, la remoción generó controversia. La reforma busca reducir la discrecionalidad.
¿Qué viene ahora?
El oficialismo insiste con la misma estrategia: primero sancionar la reforma que limite la asistencia al Tesoro y dé estabilidad a la conducción; después, llevar el pliego de Bausili al Senado para consolidarlo hasta 2028. Milei y Luis Caputo lo consideran "central" para la continuidad del programa económico.