El plan del fiscal contra el robo de vehículos en la frontera: GPS y un 911 que "sería un antes y un después"
El fiscal de Salvador Mazza propone que cada dueño de una moto o camioneta coloque un GPS que cuesta entre 50 y 100 mil pesos. Asegura que, junto a un 911 activo, podría frenar el robo de vehículos que terminan cruzando a Bolivia en minutos.
El fiscal penal de Salvador Mazza, Armando Cazón, sorprendió con una propuesta concreta para frenar el robo de vehículos en la zona de frontera: incorporar de manera voluntaria dispositivos GPS en motos, autos y camionetas, y avanzar con la instalación del sistema de emergencias 911. En diálogo con El Tribuno, el funcionario aseguró que la combinación de ambas herramientas podría marcar un punto de inflexión en la lucha contra la delincuencia en un territorio donde, según dijo, "cinco minutos es mucho tiempo cuando se desperdician".
Cazón explicó que la particularidad de la frontera seca con Bolivia hace que los delincuentes puedan cruzar a pie en cuestión de minutos, llevándose los vehículos robados a otro país con normativas distintas. "Una persona puede pasar caminando y en cinco minutos estar del otro lado", advirtió. En ese contexto, un GPS permitiría ubicar el rodado casi en tiempo real y recuperarlo antes de que se pierda el rastro.
Una inversión mínima para proteger vehículos que valen millones
El fiscal reveló que ya conversó con Norma Gareca, presidenta de la Cámara de Comercio de Salvador Mazza, y le planteó que instalar un GPS cuesta entre 50 mil y 100 mil pesos. "Imaginate el valor de los millones de pesos que salen las camionetas nuevas y también las motos", reflexionó, y remarcó que se trata de una erogación pequeña en comparación con el precio de los rodados.
Según Cazón, la medida no debería limitarse a la frontera. "Sería muy importante que se haga también a nivel provincial", sostuvo, y puso como ejemplo los robos en Tartagal, Orán o la propia capital salteña, donde las motos se usan para escapar rápidamente tras un asalto. Con un GPS, señaló, "los ubicás en tiempo real, sabés dónde están y los podés seguir".
El funcionario también destacó el efecto disuasorio que tendría el conocimiento de que un vehículo puede tener GPS: "Cuando una persona que está por robar sabe que puede haber un GPS, se está exponiendo demasiado". Y subrayó que el dispositivo debería ser privado, para que solo el propietario sepa dónde está colocado.
El 911, la otra pata de la estrategia
Cazón volvió a insistir con la necesidad de contar con un sistema 911 en Salvador Mazza, algo que ya había planteado antes. "En una frontera seca, el tiempo es fundamental", recalcó. Contó que, en casos de asaltos a comercios durante la madrugada, las cámaras registran todo pero la información llega tarde. Con un 911 en tiempo real, aseguró, se podría actuar al instante con Gendarmería y la Policía.
El fiscal mencionó el caso de la camioneta del intendente, robada recientemente, y lamentó que, pese al rápido trabajo coordinado entre distintas fuerzas, los delincuentes lograron cruzarla a Bolivia. "Si esa camioneta hubiese tenido GPS, cuando estaba por ir al lugar ya podía estar esperándola el Ejército o la Policía de Bolivia", afirmó.
Bandas binacionales y desconfianza hacia las fuerzas
Consultado sobre las sospechas de conexiones entre integrantes de fuerzas de seguridad y organizaciones delictivas, Cazón fue tajante: "Eso lamentablemente pasa". Explicó que su estrategia es trabajar con todas las fuerzas a la vez y desconfiar de todas por igual. "Si tenés una sola fuerza, lamentablemente hay gente seria y otra que no", dijo, y agregó que ese esquema le permitió desarticular en dos días hábiles a la banda que robó la camioneta del intendente.
El fiscal también se refirió al flujo de vehículos robados: aseguró que es raro que ingresen desde Bolivia hacia Argentina, pero que lo común es que camionetas robadas en el país se vendan al otro lado de la frontera o se cambien por droga. En esos casos, cuando el delito deriva en contrabando, interviene la Fiscalía Federal.
Para Cazón, la implementación del GPS es algo que se puede hacer de inmediato. "Tenés uno y ya te estás protegiendo frente al robo de un vehículo", concluyó, y pidió que la medida se extienda a nivel provincial y nacional, en diálogo con legisladores, para que la tecnología se convierta en una herramienta masiva contra la inseguridad.