El plan del comedor de la UNSJ para dar 1.500 viandas gratis por día
La UNSJ logra servir miles de platos por día sin que sobre comida. ¿Cuál es el truco? No es solo la inscripción previa: hay un trabajo fino que pocos conocen.
Con un presupuesto que no alcanza y la misión de no tirar comida, el comedor de la UNSJ reparte cada día entre 1.200 y 1.500 viandas gratuitas. La Universidad Nacional de San Juan sostiene el servicio como una prioridad de gestión y, en medio de las restricciones de fondos, apuesta a la planificación para mantener la calidad sin derrochar.
Según informaron desde Bienestar Universitario, el organismo del que depende el comedor, la entrega se realiza a diario en dos espacios: El Palomar, donde hay almuerzo y cena, y el Comedor Universitario Juan Gutiérrez, en el Complejo Universitario "Islas Malvinas", que solo abre al mediodía.
Florencia Ficcardi, secretaria de Bienestar Universitario, explicó que el funcionamiento se mantiene sin cambios significativos. Aunque a comienzos de año notaron un aumento de la demanda por los ingresantes, el promedio de viandas diarias se sostiene, lo que refleja el apoyo que el servicio brinda a los estudiantes sanjuaninos.
La estrategia para abaratar costos
Una de las claves es el sistema de inscripción semanal implementado este año. Los estudiantes avisan con anticipación qué días van a comer, lo que permite calcular con precisión las viandas necesarias y ajustar las compras y la elaboración.
"Los estudiantes se inscriben semanalmente para avisarnos qué día van a comer y se contabilizan las viandas que vamos a servir", detalló Ficcardi. Así se redujo de manera considerable el margen de sobrantes, un punto crítico cuando el presupuesto es ajustado.
El servicio está destinado a estudiantes regulares que hayan aprobado al menos dos materias en el último año. Cada menú es diseñado por una nutricionista, que garantiza los valores nutricionales, pero también se tiene en cuenta la economía: se eligen alimentos de estación y se monitorean los precios de las carnes y otras variables del mercado.
"Hay todo un trabajo más fino que se hace para poder sostener la política de gratuidad", sostuvo la funcionaria. El seguimiento de la asistencia, la definición de compras y el trabajo de la profesional de nutrición son piezas centrales de este esquema.
Qué pasa si no retirás tu vianda
Para evitar la pérdida de comida, la UNSJ estableció una normativa: quienes se anoten deben cumplir con la asistencia comprometida. Si se registran más de tres inasistencias en un período determinado, el estudiante puede ser suspendido por un mes.
Hasta ahora, no hizo falta aplicar esa sanción. Ficcardi aseguró que los estudiantes se adaptaron bien al sistema y que la concientización hizo que la medida funcione como una herramienta de responsabilidad más que de castigo.
Con una demanda que ronda las 1.500 raciones diarias y un interés creciente de los nuevos ingresantes, el comedor universitario busca hacer rendir cada recurso. La inscripción anticipada, la planificación de compras y los menús ajustados a las necesidades nutricionales y a los costos son parte de una estrategia para que, aun con fondos limitados, cientos de estudiantes tengan asegurado su plato de comida gratis cada día.