El plan de viviendas que avanza en Tucumán y podría cambiar la espera de miles de familias
¿Pensabas que las 572 viviendas del Procrear estarían listas en marzo? El nuevo cronograma sorprende. Enterate de los detalles que nadie contó.
El ambicioso proyecto habitacional vinculado al Procrear en Tucumán tiene nuevo horizonte: la primera etapa, que comprende 572 viviendas, estaría finalizada recién hacia fines de 2027. Así lo confirmó el interventor del Instituto Provincial de la Vivienda (IPV), Hugo Cabral, en un contexto donde más de 63.000 familias esperan una solución habitacional.
Las obras, que forman parte de un desarrollo general de 3.056 unidades, se distribuyen actualmente en 25 frentes de trabajo con avances dispares: algunos sectores ya alcanzaron el 78% de ejecución, mientras que otros registran niveles del 47%, 38% y 28%. A esto se suman los trabajos de infraestructura del emprendimiento, que comenzaron recientemente y serán determinantes para completar el desarrollo.
¿Por qué se atrasó la obra?
El plazo inicialmente previsto para marzo de 2027 sufrió modificaciones. Según explicó Cabral, el avance está condicionado por factores climáticos y financieros: “hubo muchísima lluvia y también va al ritmo del financiamiento”.
A pesar de las dificultades para acceder a financiamiento nacional, la Provincia continúa con las obras. “Hacemos lo que se puede con lo que se tiene”, señaló el funcionario.
¿Cómo se asignarán las viviendas?
Todavía resta definir el mecanismo de asignación de las unidades. La inscripción sería gratuita y se realizaría a través de una plataforma digital, con un sistema posterior de selección mediante sorteo público. “Seguramente va a ser a través de una página web, es muy probable que sea del Instituto”, adelantó Cabral, aunque aclaró que el procedimiento definitivo será informado cuando quede establecido.
Mientras tanto, el IPV avanza con otros proyectos en el interior. En Monteros, un barrio prácticamente finalizado sería entregado durante la primera quincena de septiembre. En La Cocha, en tanto, concluye una etapa de actualización de datos que permitirá avanzar posteriormente con un sorteo público.
Una demanda que sigue creciendo
El desafío habitacional no se limita a la construcción de nuevos barrios. Del total de familias registradas en espera, unas 33.000 corresponden a San Miguel de Tucumán, lo que concentra una parte significativa de la demanda.
Por ese motivo, el IPV también analiza alternativas complementarias, entre ellas la posibilidad de recuperar viviendas que permanecen desocupadas y destinarlas a soluciones habitacionales. El relevamiento realizado en distintos sectores de la Capital detectó inmuebles privados sin ocupantes. La propuesta todavía se encuentra en etapa de análisis, pero apunta a incorporar viviendas existentes al circuito habitacional y, en determinados casos, recuperar propiedades deterioradas para generar nuevas unidades de alojamiento.