El plan de TGS para Vaca Muerta que ya tiene asegurado el 93% de su capacidad y promete revolucionar el mercado de líquidos
TGS reveló que su planta de líquidos en Vaca Muerta ya tiene contratado el 93% de su capacidad. Con una inversión millonaria, el proyecto promete cambiar el mercado energético. ¿Qué falta para que comience a operar?
La petrolera Transportadora de Gas del Sur (TGS) confirmó que su megaproyecto para extraer líquidos del gas natural en Vaca Muerta ya cuenta con el 93% de su capacidad contratada. Con una inversión que supera los US$3.000 millones, la iniciativa promete transformar la comercialización de hidrocarburos en el país.
El anuncio lo hizo Oscar Sardi, vicepresidente ejecutivo y CEO de TGS, durante el AmCham Energy Forum 2026, que este año se realiza bajo el lema “La energía en clave federal”. En el panel “Cuencas productivas: tecnología, proveedores e infraestructura de evacuación”, Sardi reveló que el proyecto ya está “prácticamente lanzado”.
“Ya con esto el proyecto está lanzado”, aseguró el ejecutivo, quien además confirmó que la compañía ya emitió todas las órdenes de compra de los equipos críticos, como turbinas y módulos, cuyos fabricantes ya comenzaron a producir.
¿Qué es el proyecto de líquidos de TGS?
La iniciativa busca recuperar componentes valiosos del denominado “gas rico”, como propano, butano y gasolina, para venderlos por separado en mercados de mayor valor. Actualmente, estos elementos permanecen mezclados en el gas natural que se extrae en Vaca Muerta.
Según explicó Sardi, la obra se divide en cinco segmentos. El primero incluye la construcción de unos 100 kilómetros de gasoductos paralelos al sistema existente, que permitirán separar el gas seco del húmedo y funcionarán como respaldo ante eventuales fallas.
¿Cómo será la planta de procesamiento?
El segundo segmento corresponde a la planta de procesamiento, que se levantará sobre instalaciones que TGS ya posee. Actualmente, la compañía tiene una planta de acondicionamiento con capacidad de 28 millones de metros cúbicos diarios, de los cuales 14 millones provienen de dos módulos instalados pensando en esta ampliación.
Esos dos módulos serán reconvertidos de acondicionamiento a procesamiento y se sumarán otros dos, llevando la capacidad total a 43 millones de metros cúbicos diarios. De esta manera, los productores podrán comercializar por separado el gas natural y los líquidos, ampliando sus opciones de negocio.
El recorrido de los líquidos
El tercer segmento será un poliducto que transportará la mezcla de hidrocarburos desde Tratayén hasta Bahía Blanca. Allí se instalará el cuarto segmento: una planta de procesamiento que fraccionará la mezcla y separará cada producto recuperado.
Finalmente, el quinto segmento será una planta de almacenamiento, desde donde se exportarán los líquidos obtenidos.
Empleo y divisas
El proyecto demandará entre 45 y 46 meses de ejecución y generará alrededor de 4.000 puestos de trabajo directos y más de 16.000 indirectos. Además, se estima una producción cercana a 3 millones de toneladas anuales, lo que representaría ingresos por más de US$1.200 millones para el país.
“El objetivo es agregar valor a los hidrocarburos de Vaca Muerta”, remarcó Sardi, al explicar que se busca separar los líquidos en lugar de venderlos conjuntamente con el gas.
El otro gigante: la ampliación del Perito Moreno
Durante el panel, Sardi también se refirió a la ampliación del gasoducto Perito Moreno, otro proyecto clave de TGS. Con un 30% de avance actual, la obra contempla trabajos sobre unos 1.000 kilómetros de extensión.
“El objetivo es que la obra esté terminada para el 1 de mayo de 2027, de cara al próximo invierno”, afirmó el CEO. Esta ampliación permitirá reemplazar parte del gas importado por producción nacional, generando un ahorro de alrededor de US$700 millones en divisas.
Entre ambos proyectos, TGS prevé inversiones por más de US$3.800 millones, consolidando su apuesta por la infraestructura energética del país.