El plan de seguridad que ya usan 110.000 cordobeses y que Llaryora quiere llevar a toda la provincia
El gobernador Llaryora reunió a 42 intendentes para ampliar Ojos en Alerta, el sistema que ya usan más de 110.000 cordobeses. Detrás de las cifras récord, hay un dato que explica por qué las guardias locales ya no patrullan igual.
El gobernador Martín Llaryora reunió en el Centro Cívico a 42 intendentes y jefes comunales para ampliar el programa Ojos en Alerta, una plataforma que ya responde emergencias en 53 municipios y que las autoridades consideran un complemento clave de la Policía.
La jornada de trabajo tuvo un objetivo concreto: potenciar el despliegue de Ojos en Alerta, el sistema que permite a los vecinos notificar emergencias directamente a los centros de monitoreo municipales. Del encuentro participaron también el creador de la herramienta, Cristian Méndez, y el secretario de Prevención y Convivencia Ciudadana de Córdoba, José Gualdoni.
Llaryora remarcó que la incorporación de esta tecnología representa un salto cualitativo e indispensable en la lucha contra la inseguridad urbana. Además, aseguró que una guardia local que patrulla “no tiene el mismo impacto en los vecinos” que una que aplica este programa, y valoró a las gestiones que invierten en seguridad ciudadana, entendiendo a los agentes municipales como un complemento clave de la Policía.
Los números que explican la expansión
Lanzada en octubre de 2024 a partir de un convenio con el municipio bonaerense de San Miguel, la iniciativa tuvo una rápida adopción en la provincia. Hoy beneficia de manera directa a 976.735 personas en 53 municipios, lo que equivale al 41,8% de la población total del interior cordobés.
El padrón registra 110.424 usuarios totales. De ese universo, 80.269 son vecinos formalmente adheridos que interactúan con el centro de control.
Desde su puesta en funcionamiento, el sistema respondió 90.413 alertas vecinales de distinto tipo. El desglose indica que el 19,5% se vinculó a vehículos o personas en actitud sospechosa, el 18,4% a disturbios de convivencia y orden público, el 16,4% a pedidos directos de patrullaje preventivo y el 12,2% a problemáticas e infracciones de tránsito. El resto se reparte entre emergencias médicas, defensa civil y otras intervenciones.
Para sostener la eficacia de las respuestas, la Provincia capacitó a 1.256 agentes y proveyó una flota de 120 vehículos, 260 chalecos y 129 armas de letalidad reducida.
Solidaridad y respuesta vecinal
Méndez destacó que el programa fortalece la solidaridad civil, ya que la mayoría de los mensajes provienen de personas que buscan ayudar a un tercero desconocido. Los jefes comunales, por su parte, ponderaron el impacto diario del programa en sus respectivas regiones.