El plan de Santa Fe para El Niño: las escuelas no serán refugio, pero hay una excepción clave
El protocolo ya está listo: prevé suspensiones de hasta cinco días hábiles y un plan para que los chicos no pierdan días de clase. Pero hay una excepción que el ministro Goity dejó abierta y que podría cambiar todo en las zonas más castigadas por las lluvias.
El Gobierno de Santa Fe resolvió que los edificios escolares no se destinen a alojar evacuados por El Niño, salvo casos excepcionales, y fijó un protocolo con suspensiones de hasta cinco días hábiles. La prioridad es sostener las clases presenciales y evitar cierres prolongados.
La decisión quedó plasmada en el Protocolo Integral de Actuación del Sistema Educativo Provincial frente a Contingencias Climáticas, Meteorológicas, Hídricas o de Otra Índole, elaborado por el Ministerio de Educación para todos los niveles y modalidades, tanto estatales como privados.
El ministro de Educación, José Goity, confirmó la medida y explicó los motivos. "El primer criterio es no utilizar las escuelas como centros de refugiados. La prioridad son las clases presenciales y, si las utilizamos como centros de evacuados, demoramos el regreso; por eso, salvo excepcionalidades, lo vamos a evitar", afirmó ante la prensa.
Goity habló durante la jornada El Senado va a la Escuela, una iniciativa de formación cívica de la que también participaron el intendente de Santa Fe, Juan Pablo Poletti, y la senadora nacional Carolina Losada.
El desafío en las zonas rurales
El ministro reconoció que las mayores dificultades podrían aparecer en localidades del interior y zonas rurales, donde las lluvias intensas complican los caminos y el acceso de alumnos y docentes a los establecimientos.
"Seguramente tengamos dificultades en los entornos rurales porque los caminos se hacen inaccesibles", advirtió Goity, quien aclaró que ya existen planes de contingencia para esas situaciones.
Cuándo se pueden suspender las clases
El protocolo establece que la regla general es mantener las actividades escolares siempre que las condiciones permitan desarrollar las tareas de manera segura. Pero cuando una contingencia climática, meteorológica o hídrica impida el funcionamiento normal de un establecimiento, las Delegaciones Regionales de Educación podrán disponer el cese de actividades mediante una decisión fundamentada.
La suspensión podrá extenderse hasta cinco días hábiles y renovarse por un período equivalente si persisten las condiciones que impiden el dictado normal de clases. Si las dificultades se prolongan, las autoridades deberán evaluar alternativas para recuperar la presencialidad y garantizar la continuidad del servicio educativo.
La aplicación de estas medidas dependerá de las condiciones concretas de cada zona y de las dificultades que se presenten para el funcionamiento de las escuelas.
Cómo se sostendrá la enseñanza
Cuando el clima impida asistir a las aulas, cada establecimiento deberá activar un Plan Institucional de Continuidad Pedagógica. Se trata de actividades previamente planificadas, diseñadas para implementarse de inmediato y evaluadas de forma progresiva durante el período sin clases presenciales.
Las propuestas deberán adecuarse a la planificación escolar vigente y contemplar los contenidos prioritarios de cada nivel educativo, con el objetivo de reducir el impacto de las interrupciones en los aprendizajes.
Con estas pautas, el Ministerio de Educación busca establecer criterios comunes para responder a las posibles consecuencias de El Niño en Santa Fe, con atención a la seguridad de las comunidades educativas, el cuidado de los edificios y la continuidad de las clases. La estrategia apunta a evitar el cierre prolongado de las escuelas y a sostener la presencialidad siempre que sea posible, mientras que el uso de los establecimientos como centros de evacuados quedará reservado para situaciones excepcionales.