El plan de Río Negro para llevar el Tren del Valle hasta Roca: las tres formaciones que se suman
Tres formaciones nuevas, una inversión de $7.917 millones y una fecha que ya asoma: así prepara Río Negro la llegada del tren a Roca, aunque un detalle clave todavía no está definido.
El gobierno de Río Negro avanza con la ampliación del Tren Patagónico del Valle hacia el Este del Alto Valle. El primer objetivo tiene fecha: el 1 de diciembre, cuando se espera mantener el servicio actual entre Neuquén y Cipolletti y, si las obras lo permiten, extender el recorrido hasta Roca.
Así lo anunció el gobernador Alberto Weretilneck durante el aniversario de Roca, y lo confirmó el ministro de Obras Públicas, Alejandro Echarren, en diálogo con Diario RÍO NEGRO. “Lo que tenés garantizado es que a partir del primero vas a tener el servicio actual. Si para esa fecha podemos incorporar hasta Roca, bienvenido sea. Si no, será un poco más adelante”, sostuvo.
Tres formaciones nuevas y cuatro servicios diarios
La extensión hasta Roca, de unos 30 kilómetros, es la primera etapa de un corredor mayor que proyecta llegar hasta Chichinales. En total, ese trazado alcanza los 93,8 kilómetros y 13 estaciones.
Para el tramo Cipolletti-Roca se incorporarán tres formaciones nuevas: Tripla CML Materfer, Dupla Duplas MTF y Materfer Tripla CAF-593 RENFE. Cada una tendrá capacidad para entre 180 y 200 pasajeros, con aire acondicionado e internet. La inversión estimada por unidad ronda el millón de dólares.
La planificación inicial prevé cuatro servicios diarios entre Cipolletti y Roca, aunque esa frecuencia podría ampliarse según la demanda. Los horarios todavía no están definidos: se ajustarán después de las pruebas y prestando atención a los momentos pico, como la mañana y el mediodía. También deberán coordinarse con la circulación del tren de cargas.
Una demanda estudiantil que justifica el proyecto
El corredor tiene un potencial de pasajeros significativo. Un relevamiento del proyecto contabilizó 8.421 estudiantes que se movilizan entre ciudades, y determinó que el 97,3% de los viajes interurbanos diarios de estudiantes de Río Negro se concentra en el corredor Alto Valle-Neuquén. Solo entre Cipolletti y Neuquén se registran 1.285 estudiantes por día, el tramo de mayor demanda.
Hoy, el servicio actual del corredor norte incluye 16 servicios diarios entre Neuquén y Plottier, cuatro entre Cipolletti y Neuquén, cuatro entre el apeadero Barrio Unión y Plottier, y uno entre Neuquén y el Aeropuerto. El recorrido entre Cipolletti y Plottier demanda 1 hora y 10 minutos.
Pruebas y obras antes de arrancar
Antes de poner en marcha la extensión, la Provincia realizará recorridas de prueba para medir los tiempos de viaje y verificar las condiciones de seguridad. “Lo que no queremos es arrancar con la parte izquierda. Si hay que esperar un poco más, la idea es que el servicio apenas arranque funcione como corresponde”, advirtió Echarren.
Ese criterio alcanza también a la infraestructura. El proyecto incluye una inversión inicial de $7.917,25 millones para reparaciones de material rodante, obras en estaciones y apeaderos, trabajos sobre vías, sistemas de comunicación y seguimiento, personal, seguros y otros gastos.
Una de las principales intervenciones será el recambio de vías y durmientes en unos dos kilómetros, además de atender sectores deteriorados por problemas de riego en terrenos cercanos a las vías.
También hay que resolver los cruces ferroviarios: algunos están declarados y otros funcionan de manera irregular. La alternativa que se analiza no contempla instalar barreras en todos los puntos, sino que en determinados cruces habrá banderilleros para ordenar el paso.
El objetivo es que las vías permitan elevar la velocidad de circulación. Hoy hay sectores donde las formaciones avanzan a velocidades muy reducidas; el proyecto busca sostener un mínimo de 40 kilómetros por hora, según indicó a este medio el ingeniero operativo de Tren Patagónico, Néstor Fatori.
Para la extensión entre Cipolletti y Roca se prevén cinco apeaderos: en Fernández Oro, Allen, J.J. Gómez, Roca y Facultad de Medicina en Cipolletti. Deberán contar con andenes, accesibilidad, iluminación, señalización y cercos perimetrales.
La llegada a Chichinales quedará para una etapa posterior. “Todavía falta muchísimo para esa etapa, pero vamos a tratar de llegar en el menor tiempo posible a prestar el mejor servicio posible”, planteó Echarren, aunque insistió en que la prioridad es que la primera etapa comience con las condiciones de seguridad y operación resueltas.