El plan de Paraná para que el agua no vuelva a cortar Bajada Grande: obras clave en marcha
¿Qué está haciendo Paraná para que Bajada Grande no se inunde con las lluvias de El Niño? Las obras que buscan darle salida al agua y los detalles que nadie contó.
La Municipalidad de Paraná avanza con un paquete de obras hidráulicas en Bajada Grande para que las próximas lluvias fuertes no vuelvan a dejar el barrio bajo agua. Se reemplazaron conductos obstruidos, se limpiaron canales y se consolidaron calles para mejorar el escurrimiento hacia los humedales del oeste, en un contexto de alerta por El Niño.
La intendenta Rosario Romero recorrió los trabajos y explicó a Elonce que estas intervenciones forman parte de la preparación ante eventos climáticos intensos. El foco está puesto en el sector de calle Valentín Denis y 1439, una zona cercana a los humedales donde el terreno y las napas freáticas superficiales complican la evacuación del agua.
“Tenemos una deuda con los vecinos de mejorar las calles y, sobre todo, el escurrimiento de aguas”, reconoció la jefa comunal, quien además destacó la importancia de garantizar la transitabilidad para que ambulancias, recolectores y vehículos de emergencia puedan ingresar sin problemas.
¿Qué se hizo en los desagües?
Una de las acciones centrales fue el reemplazo de un desagüe en el cruce de calle 1439 y Valentín Denis, que estaba completamente obstruido. Según explicó el subsecretario de Planeamiento Sectorial, ingeniero Xavier Bilbao, ese conducto permite conectar ambos lados de la calle y facilita que el agua continúe su recorrido hacia la laguna de la zona de humedales.
“En situaciones de lluvia, todo este sector quedaba anegado y no podía haber conectividad entre los vecinos y la trama vial consolidada”, detalló el funcionario. Aclaró que no está previsto extender el entubado hasta la laguna, que se encuentra a unos 1.000 metros, sino que desde el cruce intervenido el agua fluirá por canales abiertos.
“Siempre es importante darle lugar y salida al agua”, remarcó Bilbao, quien admitió que ante precipitaciones extraordinarias algunos puntos podrían verse sobrepasados, pero aseguró que las nuevas canalizaciones permitirán reducir riesgos y acelerar el drenaje.
Calles reforzadas para no quedar aislados
La intervención no se limitó a los desagües. El municipio también realizó tareas con ripio, broza y otros materiales para consolidar calles que históricamente se volvían intransitables con la lluvia. Romero señaló que estas mejoras tienen un impacto directo en la vida diaria: “Mejora la posibilidad de salir un día que llueve”.
El secretario de Servicios Públicos, Julián Hirschfeld, explicó que el objetivo fue mejorar “la transitabilidad y la seguridad”, tanto para los vecinos como para los servicios esenciales, como ambulancias y camiones recolectores. Los trabajos abarcaron distintos puntos de Bajada Grande y continuarán en otros sectores, complementándose con intervenciones en canales vinculados a Laguna Escondida y los humedales del oeste.
La sombra de El Niño
Las autoridades municipales vincularon estas obras con el esquema preventivo que Paraná lleva adelante ante posibles contingencias climáticas. “En contexto climático adverso necesitamos que el agua drene y drene por las cunetas o las obras dispuestas para tal fin”, explicó Bilbao.
El funcionario destacó una característica particular del sector: al excavar, el agua aparece rápidamente por la proximidad de las napas. Por eso, es fundamental mantener canales y cunetas en condiciones para conducir el excedente hacia los humedales. Eso sí, fue honesto: “No podemos dar todas las soluciones definitivas, pero sí minimizar riesgos”.
Además, remarcó que garantizar la conectividad es clave ante una emergencia, porque permite que los vecinos se desplacen y que Protección Civil u otros organismos lleguen a las viviendas que necesiten asistencia.
El pedido de Romero: no tirar basura
Durante la recorrida, la intendenta volvió a pedir colaboración a los vecinos para evitar que residuos terminen dentro de los sistemas de drenaje. La acumulación de basura en cunetas y conductos puede provocar obstrucciones y reducir la capacidad de evacuación justo en los momentos más críticos.
Desde el municipio aseguraron que habrá mantenimiento permanente con maquinaria, pero insistieron en la necesidad de que los vecinos no arrojen desperdicios en esos sectores. Estas intervenciones forman parte de un plan más amplio de preparación ante contingencias, con especial atención en los barrios con antecedentes de acumulación de agua.
Luminarias y nombres de calles
En su visita, Romero también escuchó otros pedidos de los vecinos, como la colocación de nuevas luminarias. La intendenta confirmó que Bajada Grande está incluida en el programa de recambio y ampliación del alumbrado público, con el objetivo de alcanzar el 100% de iluminación LED hacia fin de año.
También planteó la necesidad de avanzar con la denominación de calles que hoy solo tienen números. Para eso, anticipó que buscará trabajar con el Concejo Deliberante y escuchar propuestas de los propios habitantes. “Hace a la identidad de los barrios”, sostuvo Romero, quien mencionó la posibilidad de elegir nombres de personas representativas de la zona, referentes deportivos o dirigentes vecinales.
Mientras tanto, la prioridad inmediata es garantizar el drenaje y la transitabilidad. Las autoridades remarcaron que el objetivo es llegar a los períodos de mayores precipitaciones con los sistemas de escurrimiento funcionando y reducir las consecuencias sobre las viviendas y calles de Bajada Grande.