El plan de Milei por Malvinas que dejó al kirchnerismo sin respuestas
¿Se animará el kirchnerismo a votar en contra de un proyecto por Malvinas solo para no quedar pegados a Milei? La encerrona política que dejó al oficialismo opositor sin discurso.
El presidente Javier Milei lanzó un paquete de medidas por la soberanía de las Islas Malvinas que incluye sanciones a dos petroleras y la construcción de una base naval en Tierra del Fuego. La jugada, que se venía gestando hace al menos dos años con Estados Unidos, dejó al kirchnerismo en una encrucijada política: apoyar la iniciativa o quedar del lado de Gran Bretaña.
El anuncio oficial llegó en un contexto que el Gobierno considera favorable: el fervor patriótico que despertó la bandera en el Mundial, el apoyo histórico de Washington y la crisis migratoria que atraviesa el Reino Unido. Además, el lunes el presidente estadounidense Donald Trump declaró que está revisando "todas las posturas", incluida la de Malvinas.
Para Milei, el momento es ahora. Y su mensaje a la oposición fue claro: "Después nos seguimos matando con la grieta. Ahora vamos juntos con el tema Malvinas".
Qué incluye el plan
Las medidas anunciadas por el Ejecutivo apuntan a presionar económicamente a las empresas que operan en las islas. En concreto, se aplicarán sanciones a Navitas Petroleum, de origen israelí, y a la británica Rockhopper Exploration, ambas involucradas en el proyecto de extracción offshore Sea Lion, que se desarrolla a más de 220 kilómetros al norte del archipiélago.
El Gobierno también anunció la construcción de una base naval integrada en Tierra del Fuego, la creación de un Consejo de Seguridad Nacional que articulará Cancillería, Defensa, Inteligencia y Economía, y el envío al Congreso de un proyecto de ley de defensa de la soberanía nacional.
El mensaje a las petroleras fue contundente: "Tendrán que elegir entre operar en las Malvinas o en territorio argentino. No se pueden hacer las dos cosas".
El modelo Hong Kong
Detrás de la estrategia oficial asoma el ejemplo de Hong Kong: China no fue a la guerra para recuperar el territorio, sino que negoció con el Reino Unido hasta lograr la restitución en 1997. Para negociar, dicen en el Gobierno, primero hay que golpear. Y ese golpe sería ahora con las sanciones, la prohibición de operar en el país y una eventual base naval conjunta con Estados Unidos en el Atlántico Sur.
La decisión no es improvisada. El periodista Daniel Hadad ya la había anticipado en febrero de 2026, mucho antes del Mundial, en el programa Agenda Real de Canal 8. Allí deslizó que existían "negociaciones secretas" entre Argentina y el Reino Unido, auspiciadas por Estados Unidos, vinculadas a la importancia estratégica del Canal de Drake como alternativa al Canal de Panamá.
"A mí no me extrañaría —y te diría que no me sorprendería— si en 2027 vemos un comienzo de negociaciones entre la Argentina y Gran Bretaña", dijo Hadad, que incluso sugirió que algunos exdiplomáticos de ambos países ya venían conversando "desde hace al menos seis meses".
El kirchnerismo, grogui
La movida dejó al kirchnerismo sin respuestas. Hasta ayer, desde ese espacio definían a Milei como "anti-patria", "entreguista", "cipayo" o "admirador de Thatcher". Ahora, ante la ofensiva por Malvinas, los cuestionamientos viraron hacia el otro extremo: "demagogo", "patriotero", "belicista" y "demasiado nacionalista".
La confusión quedó expuesta en las redes. Malena Galmarini, esposa del ex candidato presidencial Sergio Massa, tuiteó: "¡Las Malvinas fueron, son y serán argentinas! ¿Recién se entera? ¡Aplauso! Le costó unos años y un trapo en un partido de fútbol. ¿Quiere recuperar las Malvinas para ofrendarlas a Trump? Qué payasada".
El padre de Galmarini fue más lejos y comparó al presidente democrático con el dictador Leopoldo Galtieri. Una analogía que ya habían usado contra Mauricio Macri y que ahora repiten contra Milei.
El malestar opositor contrasta con el hecho de que, durante los gobiernos kirchneristas, el máximo logro vinculado a Malvinas fue estamparlas en el billete de 50 pesos. "El kirchnerismo es puro relato, puro verso, puro chamuyo, puro símbolo", resume la columna. Hacen billetes, pintan grafitis, gritan contra el FMI, pero nunca concretan nada.
El Gobierno, en tanto, celebra haber encontrado un tema que le permite recuperar la iniciativa después de meses a la defensiva por el INDEC, las polémicas declaraciones de Adorni, la ley de tierras y la gente que no llega a fin de mes.
La verdadera incógnita ahora es cómo votarán los legisladores kirchneristas cuando el proyecto llegue al Congreso. Si votan a favor, quedan pegados a Milei. Si votan en contra, quedan pegados a Inglaterra. Una encerrona perfecta que los dejó, como un boxeador tras una piña de novela, absolutamente groguis.