El plan de Madelón que abre las puertas a los pibes de Unión
El DT apostó a los juveniles y la convocatoria ante Instituto lo confirmó: más de la mitad del plantel salió de las inferiores. Algunos ya debutaron, otros esperan su chance y el club ya tiene un plan.
La frase “los pibes piden pista” dejó de ser una promesa para convertirse en una realidad concreta en Unión. Leonardo Madelón decidió darle protagonismo a los juveniles formados en la institución, y la última convocatoria ante Instituto fue la prueba más clara: de los 23 citados, 14 surgieron de las inferiores rojiblancas.
La decisión del entrenador no responde solo a una necesidad del momento, sino a una idea que trasciende el resultado inmediato: priorizar a los futbolistas de la casa antes que sumar incorporaciones solo para completar el plantel. Así, el club atraviesa una etapa en la que las divisiones inferiores empiezan a tener una visibilidad cada vez mayor dentro del equipo principal.
Una lista que habla por sí sola
Tomás Fagioni, Juan Pablo Ludueña, Lucas Ayala, Emilio Giaccone, Lucas Meuli, Nazareno Fazzi, Joaquín Mosqueria, Mateo Peresutti, Mateo Aimar, Valentín Cerrudo, Santiago Grella, Bruno Pittón, Misael Aguirre y Ricardo Solbes fueron los nombres que aparecieron en la convocatoria para enfrentar a la Gloria. Detrás de cada uno hay historias y etapas de formación distintas: algunos ya saben lo que es jugar en Primera, mientras que otros todavía aguardan su momento.
Uno de ellos, justamente, tuvo su estreno en ese partido: Nazareno Fazzi. Pero hay más chicos esperando su oportunidad, y Madelón quiere que estén listos cuando el destino llame. En el fútbol, los momentos son determinantes: una lesión, una suspensión, una decisión táctica o una buena actuación en Reserva pueden abrir una puerta que quizás no vuelva a aparecer.
Preparados para cuando toque
Por eso, el cuerpo técnico busca tener a los juveniles cerca, entrenando con la Primera y familiarizándose con las exigencias del profesionalismo. La idea es que, cuando llegue la chance, no los encuentre desprevenidos. No se trata de regalar lugares ni de acelerar procesos de maduración, sino de generar un escenario en el que los jugadores del club puedan competir por un puesto.
Los 14 convocados ante Instituto son una fotografía de ese proceso. Algunos ya dieron el primer paso, otros esperan su turno y varios saben que deben seguir trabajando para ganarse la consideración del entrenador. Los pibes, finalmente, siguen pidiendo pista, y en este Unión cada vez hay más puertas abiertas para que entren.