El plan de Jaldo para retener la Capital: Chahla al frente, acoples y una campaña basada en la gestión
¿Qué se juega realmente detrás de la convocatoria de Jaldo a la dirigencia? Chahla, Acevedo y un plan que promete poner en marcha la maquinaria electoral. Conocé los detalles del armado que busca retener la Capital.
El gobernador Osvaldo Jaldo ya tiene el mapa electoral de San Miguel de Tucumán: la intendenta Rossana Chahla será la cara de la campaña, el vicegobernador Miguel Acevedo coordinará los acoples y la gestión será el principal argumento. La primera convocatoria formal será el lunes al mediodía, con una invitación que, aunque escueta, encierra una señal política contundente.
La reunión, a la que fueron citados concejales, legisladores y funcionarios provinciales y municipales, marca el segundo paso concreto del armado proselitista de cara a mayo. En los pasillos del poder aseguran que Jaldo, si bien liderará la campaña, delegó una parte sustancial del operativo en Chahla y Acevedo.
La decisión no es casual: la Casa de Gobierno deposita altas expectativas en la jefa capitalina, a quien por primera vez consideran “casi propia”. Esa cercanía fue clave para que la intendenta confirmara su reelección, pero ahora deberá integrar a los referentes peronistas en su gestión diaria, un desafío que no todos ven sencillo.
¿Qué roles se repartieron?
En el Este, el ministro del Interior Darío Monteros será el referente máximo; en el Oeste, Sergio Mansilla, presidente subrogante de la Cámara. Acevedo, por su parte, repetirá el papel que ya desempeñó en las elecciones nacionales del año pasado: ser el nexo con los sectores que encontraron cobijo en la Legislatura.
En el Palacio de la 25 de Mayo ya se habla de tres tipos de acoples: los afines al gobernador, los “chahlistas” y los “acevedistas”, estos últimos con varios desencantados del justicialismo. El domingo, Chahla y Acevedo compartirán un locro organizado por el legislador Cristian Rodríguez; Jaldo, invitado, no asistirá por otro compromiso.
Internas y resistencias
El oficialismo observa con atención cómo convivirán el alfarismo y el cisnerismo con la nueva estructura. Mientras el PJS apoyaría a Jaldo pero no a Chahla, las huestes de Carlos Cisneros mantendrían cercanía con la intendenta pero no trabajarían para el gobernador.
En su discurso, Jaldo buscará encolumnar a todos detrás de Rossana, con una campaña austera y sin espacio para “tibios” ni jugadores “a varias puntas”. La alusión apunta directamente a Juan Manzur y Cisneros, con quienes no hay plan de acercamiento. El corte más tajante es con el antimileísmo referenciado en el ex gobernador y en Pablo Yedlin.
“No entendemos qué está haciendo”, dicen dirigentes sobre Manzur, aunque la imagen negativa del senador los tranquiliza. La puerta a cualquier entendimiento, repiten, está “clausurada y tapiada”.
El escenario electoral
En la mesa chica del poder proyectan una contienda por la gobernación con cuatro jugadores principales: Jaldo, Lisandro Catalán (LLA), Mariano Campero (Cambia Tucumán) y, muy por detrás, Manzur. También mencionan a Ricardo Bussi, la izquierda y algún armado eventual de ex Juntos por el Cambio.
Los territoriales de la Capital arrastran historias de desencantos e internas, pero confían en la buena imagen de Chahla y en las obras en marcha. Esperan que la intendenta intensifique sus visitas a los barrios y los incluya en sus gestiones.
El alfarismo, mientras tanto, sigue liderando el ránking de repudio y se mantiene prudente. La senadora Beatriz Ávila es la que más se muestra en actos oficiales. No competirán por la candidatura a intendente, pero no compartirán actos con Chahla ni habrá foto Chahla-Alfaro. Analizan que Alfaro encabece alguno de los acoples para el Concejo o la Legislatura.
La gestión como bandera
Tucumán Primero hará hincapié en la gestión provincial. El lunes, Jaldo recorrerá los predios del ex Procrear, el emprendimiento habitacional provincializado tras el cambio de gobierno nacional. La meta es entregar las primeras 500 casas antes de las elecciones. También están en agenda los trabajos en el Registro Civil y la entrada de Alberdi, mientras que en la Capital se espera la apertura del Mercado del Norte y la remodelación de la plaza Urquiza.
La invitación para el lunes es escueta, pero la intención política no. Jaldo pretende que ese encuentro marque el inicio de la campaña, con los dirigentes dejando de esperar definiciones y caminando detrás de ellas. Chahla ya dijo que sí, los roles están repartidos y los lineamientos trazados. Quedarán las resistencias, las internas y los equilibrios de una Capital que nunca resultó sencilla para el peronismo.