"Cacho" Soria acaba de llegar a la presidencia de la Confederación General Almacenera y ya tiene un plan bajo el brazo: que los almacenes de una misma región compren juntos. La idea busca igualar los precios de las grandes cadenas, aunque él mismo admite que hay otro problema que ningún descuento por volumen puede resolver.
El sanluiseño Ángel "Cacho" Soria acaba de asumir la presidencia de la Confederación General Almacenera (CGA) y ya puso sobre la mesa su apuesta más fuerte: que los comercios de cercanía compren juntos para pagar precios parecidos a los de los supermercados e hipermercados.
La idea central es un sistema de compras conjuntas organizado por regiones. Así lo contó el propio Soria, que asumió la conducción de la entidad la semana pasada.
Una aplicación para comprar entre todos
El dirigente explicó que la propuesta no es nueva. "Hace cuatro años llevamos la propuesta de hacer una aplicación de compra para todos los almaceneros del país, que todos le puedan comprar a empresas grandes para abaratar costos", señaló.
El mecanismo consiste en reunir la demanda de los comerciantes de una misma zona para negociar mejores condiciones con los grandes proveedores. Soria puso un caso concreto: los almacenes de Cuyo podrían hacer un pedido conjunto a una misma empresa y acceder a los descuentos por volumen que hoy solo consiguen las cadenas.
"Llegaríamos a los volúmenes que requieren las empresas para poder tener precios igual a los hiper o a los súper", sostuvo.
El otro problema: la plata que no alcanza
Sin embargo, el nuevo titular de la CGA aclaró que la brecha de precios no explica por sí sola la situación de los almacenes. La caída de las ventas también tiene que ver con la pérdida de poder adquisitivo de los clientes.
"Antes, la gente venía y compraba tres paquetes de yerba si estaba barata, porque había inflación y después el precio cambiaba; ahora la gente viene y compra, pero en gramaje más chico, y sabés que la próxima semana va a estar al mismo precio", describió.
El dirigente resumió el cambio de hábitos con una imagen que duele: "La plata no alcanza y nosotros vendemos menos. Antes vendíamos tres paquetes, aunque había inflación. Ahora no vendemos ni un paquete, vendemos la mitad del paquete".
Soria también apuntó a los gastos fijos que se comen el ingreso familiar. "El problema es que los sueldos no se mueven y las tarifas de luz, gas, telefonía, internet siguen subiendo. No hay dinero y no hay acciones para reactivar la economía", afirmó.
Qué espera del Estado
Por último, el sanluiseño marcó qué rol le pide al sector público: "Nosotros no queremos un Estado asistencialista, pero sí un Estado presente que nos acompañe en nuestro proyecto".