El PJ nacional ultima un plan para repatriar a Jaldo y Jalil: qué condiciones les imponen
El PJ nacional ya tiene un plan para que Jaldo y Jalil vuelvan al peronismo. ¿Qué condiciones les pusieron? Los detalles de una negociación que puede cambiar el mapa político.
El peronismo nacional activó un operativo para sumar nuevamente a los gobernadores Osvaldo Jaldo (Tucumán) y Raúl Jalil (Catamarca) al esquema partidario de cara al 2027. La movida se definió en la cumbre de la semana pasada, donde también acordaron frenar la derogación de las PASO. Sin embargo, el regreso no será gratis: el kirchnerismo ya puso condiciones.
La reunión que mantuvieron los principales referentes del PJ dejó más de un tema en agenda. Además de la postura común contra la eliminación de las primarias que impulsa el gobierno de Javier Milei, se avanzó en un punto clave: la vuelta de los mandatarios del norte al redil partidario. La idea es que ambos formen parte de la alternativa que el peronismo está armando para las próximas elecciones.
¿Quiénes participaron de la cumbre?
Del encuentro participaron gobernadores, Sergio Massa, Máximo Kirchner, Germán Martínez, José Mayans y Gerardo Zamora, entre otros. Allí se designaron dos delegados para encarar las negociaciones: Zamora dialogará con Jaldo y Ricardo Quintela hará lo propio con Jalil.
La confianza entre las partes es un punto a favor. “Nadie puso resistencia para que se los busque”, confió uno de los asistentes a Infobae. Pero no todo es color de rosa: existen reparos sobre las condiciones del regreso.
El filtro del kirchnerismo
Desde el entorno de Cristina y Máximo Kirchner fueron contundentes: “Las puertas están abiertas, pero tienen que mostrar con hechos que quieren jugar con el peronismo. Y eso implica votar con nosotros para sostener las PASO y las leyes importantes que vengan en los próximos meses”.
El mensaje es claro: no hay margen para un pragmatismo exacerbado. “No les pedimos ningún candidato ni que salgan con el cartel de ‘Cristina libre’, pero muestren con hechos el lugar dónde están parados”, precisó un dirigente del círculo chico del cristinismo.
En privado, Máximo Kirchner ya había anticipado que los gobernadores podrían volver, pero si llega a existir un gobierno del mismo signo político, “tienen que ir a la cola”, porque “ya es muy difícil confiar en ellos”. Un sentimiento que no cambió tras el cónclave en el Hotel Emperador.
La postura de Kicillof y Massa
En la gobernación bonaerense son más cautos. “Hay que putearlos ahora y abrazarlos el año que viene”, resumió un funcionario de primera línea. La idea es que estén adentro del espacio, con más o menos filtros.
“Tienen que definir si van a jugar con los libertarios o con el peronismo. Si juegan con el peronismo, bienvenidos”, agregó un ministro del Gabinete provincial. Eso sí, piden paciencia: “Están todos muy apurados. Falta. El asado se cocina lento, sino se arrebata”.
Sergio Massa, con diálogo fluido con ambos gobernadores, cree que terminarán jugando dentro del esquema central. Su mensaje es de unidad plena para el año que viene. El desafío es lograr que voten en bloque en el Congreso.
La amenaza de un candidato propio
Si las gestiones no prosperan, el peronismo advirtió que pondrá un candidato propio a gobernador en cada provincia. La amenaza es más concreta en Tucumán, donde Jaldo está enfrentado a Juan Manzur.
El ex gobernador conserva influencia sobre un sector del justicialismo tucumano y no descarta volver a candidatearse. “El que tiene que llamar a la unidad es el Gobernador. Sino lo hace, competiremos contra él”, plantearon desde su entorno.
En la cumbre se advirtió que si Jaldo se alía con Milei, el esquema nacional le pondrá un candidato en la cancha. Manzur, aunque sin el poder del aparato, podría poner en jaque el proyecto del actual mandatario.
La situación de Jalil en Catamarca
El gobernador catamarqueño tiene una sociedad política con la senadora Lucía Corpacci, presidenta del PJ provincial y muy cercana a Cristina Kirchner. Existe un pacto no escrito para que el intendente de la capital, Gustavo Saadi, sea su sucesor.
Jalil está con ganas de cambiar de aire y buscar una banca en el Senado, pero el gobierno nacional pretende que siga cuatro años más. Una enmienda constitucional provincial le permitiría hacerlo, una estrategia similar a la que baraja el salteño Gustavo Sáenz.