El PJ de Mendoza se juega su futuro: quiénes bancan a Emir Félix en la interna
Emir Félix armó su tablero para la interna del PJ mendocino con un grupo de intendentes que le responden y el control de la Junta Electoral. Pero los números de los últimos congresos le marcaron un límite que puede complicarle la elección del 29 de noviembre.
El Partido Justicialista de Mendoza se encamina hacia una interna decisiva, y Emir Félix ya tiene su tablero armado. Con el respaldo de varios intendentes peronistas y el control de la Junta Electoral, el actual presidente del PJ buscará imponerse en la elección de autoridades del 29 de noviembre. Sin embargo, los números de los últimos congresos dejaron al descubierto que su sector no logra reunir los consensos más amplios que exige el partido.
La pulseada no es solo por quién conduce el justicialismo mendocino. Lo que está en juego es qué sector ordena la estructura partidaria, define la estrategia electoral y posiciona al peronismo de cara a los comicios de 2027, después de una serie de resultados adversos para el espacio.
Los intendentes que le ponen el cuerpo a Félix
El respaldo más fuerte que tiene Emir Félix viene de un grupo de jefes comunales que conservan gestión y estructuras propias en distintos puntos de la provincia. En ese armado aparecen su hermano Omar Félix, intendente de San Rafael; Matías Stevanato, de Maipú; Fernando Ubieta, de La Paz; Emir Andraos, de Tunuyán; y Celso Jaque, de Malargüe.
A esa lista se suma un nombre de peso: el exvicegobernador Carlos Ciurca, con trayectoria y vínculos aceitados dentro del peronismo provincial. La composición de este espacio deja en claro que el respaldo a Félix no depende únicamente de su cargo al frente del partido, sino de dirigentes que administran municipios y cuentan con estructuras políticas propias.
Una muestra de esa articulación se dio en agosto, cuando se votó para definir la Junta Electoral partidaria. El sector de los intendentes se impuso por 64 votos contra 44 frente al espacio kirchnerista y quedó al frente del organismo que tendrá a su cargo la organización del proceso interno.
Ese resultado es un antecedente concreto, pero no alcanza para anticipar el desenlace de la elección. Reunir apoyos en una votación interna y movilizar afiliados en toda la provincia son dimensiones relacionadas, aunque no equivalentes.
San Rafael, el bastión de los hermanos Félix
San Rafael es el principal punto de referencia de la construcción política de Emir Félix. Allí gobernó durante varios períodos y mantiene una estructura que comparte con la gestión de su hermano Omar, actual intendente.
Los resultados municipales de febrero de 2026 dejaron señales que permiten medir tanto los recursos como las dificultades de ese espacio. En la elección de concejales, La Libertad Avanza y Cambia Mendoza se impusieron por un margen estrecho. En cambio, en la elección de convencionales para redactar la primera Carta Orgánica municipal, la lista encabezada por Emir Félix obtuvo el 41,55% de los votos y consiguió 11 de los 24 representantes.
Ambos resultados deben leerse en conjunto. El oficialismo sanrafaelino no quedó al margen de la competencia electoral, pero la elección de convencionales mostró que conserva una base de apoyo relevante en el departamento. El desafío de Félix es ampliar su alcance más allá del sur mendocino: la elección partidaria requiere articular respaldos en diferentes departamentos y no se define únicamente por el peso de una estructura local.
Maipú, La Paz y el resto del mapa territorial
La participación de Matías Stevanato amplía la base del armado hacia el área metropolitana. Maipú es uno de los departamentos con mayor tradición de representación peronista y el intendente conserva allí una estructura política propia.
En febrero de 2026, el frente identificado con Stevanato se impuso en la elección de concejales con el 43,10% de los votos, aunque también en ese caso la diferencia frente a la alianza de La Libertad Avanza y Cambia Mendoza fue estrecha.
La Paz, bajo la conducción de Fernando Ubieta, suma otra referencia departamental. A ese respaldo se agregan Andraos, en Tunuyán, y Jaque, en Malargüe, que amplían el alcance geográfico de la alianza. La presencia de esos intendentes permite identificar una red de apoyos que excede a San Rafael y Maipú. Sin embargo, para determinar cuánto puede pesar en la interna será necesario observar cómo se traduce esa articulación en la conformación de listas, los acuerdos con los consejos departamentales y la participación efectiva de los afiliados.
Carlos Ciurca y una interna que excede a dos dirigentes
La intervención de Carlos Ciurca agrega otra dimensión a la disputa. El exvicegobernador conserva vínculos con dirigentes departamentales, legisladores y distintos sectores del justicialismo, y su relación política con los Félix y Stevanato forma parte del armado que respalda la actual conducción partidaria.
La interna, de todos modos, no puede resumirse en una confrontación personal entre Emir Félix y Flor Destéfanis. La intendenta de Santa Rosa aparece entre las referencias del espacio que cuestiona la conducción actual y reclama un PJ más amplio, plural y representativo.
En ese sector también se ubican González y dirigentes vinculados a La Cámpora, con diferencias respecto de la concentración de las decisiones partidarias. La disputa enfrenta, por lo tanto, distintas formas de organizar el peronismo y de distribuir su representación interna. La discusión tiene una proyección electoral: cada espacio busca definir con qué estructura y bajo qué conducción llegará el PJ a 2027. Pero todavía debe resolver primero la competencia por las autoridades y los mecanismos de decisión dentro del partido.
Los límites que dejaron expuestos los congresos
Las votaciones de los últimos congresos aportan un dato que obliga a matizar el alcance del respaldo a Félix. Su sector consiguió reunir más votos que sus adversarios en distintas instancias, pero no alcanzó los dos tercios necesarios para avanzar con algunas modificaciones de fondo en la Carta Orgánica y en otros organismos partidarios.
En una de las últimas sesiones, por ejemplo, una votación terminó con 62 votos favorables contra 34. Aunque la diferencia fue amplia, no alcanzó para reunir la mayoría especial requerida.
Ese antecedente muestra que el espacio que conduce el PJ tiene capacidad para construir mayorías en determinadas votaciones, pero no controla todas las decisiones que requieren un consenso más exigente. La oposición conserva margen para frenar reformas y disputar el rumbo de la organización.
La elección de autoridades tendrá una dinámica propia. La integración de las listas, los padrones, la participación de los afiliados y la capacidad de movilización de cada sector serán factores relevantes para determinar el resultado. Por eso, los números del Congreso sirven como referencia, pero no constituyen una proyección automática de la interna.
La disputa por el PJ rumbo a 2027
El desafío de Emir Félix es convertir el respaldo de los intendentes en una mayoría partidaria capaz de sostener su conducción y definir la estrategia electoral del peronismo mendocino. El control de la Junta Electoral y la presencia de aliados en distintos departamentos forman parte de sus recursos, pero la interna también dependerá de los acuerdos que consiga cerrar y de la respuesta de los afiliados.
Los sectores opositores, por su parte, intentarán ampliar su representación y cuestionar el modo en que se distribuyen las decisiones dentro del PJ. La elección del 29 de noviembre será una instancia para medir el alcance de cada armado y establecer qué espacio llega en mejores condiciones a la siguiente etapa.
Más que confirmar de antemano un liderazgo indiscutido, la interna permitirá evaluar hasta dónde llega la alianza de intendentes que acompaña a Félix y cuánto margen conserva la oposición para disputar la conducción. El resultado tendrá consecuencias sobre la organización del partido y sobre la construcción de candidaturas para 2027. Pero la posibilidad de volver a competir por el poder provincial dependerá también de la capacidad del peronismo para procesar sus diferencias y construir una estrategia que trascienda la disputa por los cargos partidarios.