El pintor que se adelantó a Van Gogh: la muestra que mete a La Pampa en una sala 360
Una muestra inmersiva metió a La Pampa en una sala 360 de Buenos Aires y despertó una pregunta incómoda: ¿por qué un pintor argentino se adelantó a la fiebre mundial por Van Gogh? Lo que hay adentro de la obra, y el detalle que la conecta con Quemú Quemú, es lo que nadie esperaba.
La obra de Pérez Celis volvió a latir en una sala inmersiva de Buenos Aires. La exposición La Pampa Cósmica desembarcó en la Ciudad con una propuesta que combina imágenes en 360 grados, música envolvente y el movimiento del audiovisual, y que se complementa con 10 cuadros pintados por el artista a partir de su paso por la provincia.
La iniciativa surgió de Tamara Toma, viuda del pintor y directora de la Fundación Pérez Celis, y contó con la curaduría de Rodrigo Alonso, además de la dirección y producción de Emiliano Riasol y Matías Lovasso.
De Nueva York a La Pampa
La idea nació lejos del país. “Hace cinco años había visto en Nueva York una muestra inmersiva del italiano Gianfranco Iannuzzi, antes de que aparezca la de Van Gogh. Y pensé: ‘esto se podría hacer con la obra de Pérez Celis en La Pampa’ y así nació La Pampa Cósmica”, explicó Toma.
Riasol, por su parte, se refirió al desafío de trasladar la pintura al formato audiovisual. “Cuando tomás una obra que tiene una naturaleza distinta, en este caso pictórica, y la llevás al audiovisual, le tenés que poner una narrativa, una excusa de por qué estás haciéndolo en una sala inmersiva”, señaló el productor. Y agregó: “El por qué es un poco que la obra te interpele, se te venga encima, que vos puedas estar ahí adentro, que te cuente un cuento. Eso fue lo que buscamos, crear una narrativa y creo que lo logramos. Funciona porque te metés en la obra”.
Del cierre de la muestra participaron, en representación de la Casa de La Pampa, Fiorella Biondi, responsable de Relaciones Institucionales, y Agustín Guaycochea, encargado del Área de Cultura.
El universo en el horizonte pampeano
“Los argentinos tenemos el Universo en la misma Pampa”, decía Pérez Celis al comparar la fuerza de sus horizontes con la infinitud del espacio. El curador Rodrigo Alonso ubicó el recorte temporal de la muestra: “Esta exposición muestra una parte de la obra de Pérez Celis, un momento muy particular de su trabajo, que es en la década del ’60 y principios de los ’70. Es una época de bastante exploración, tanto plástica como personal. Una época en la cual viajó por América Latina y se vio bastante influido por las culturas prehispánicas”.
Alonso sumó otros elementos de ese cruce: “En un cruce entre esas culturas prehispánicas, el arte pop de la época que estaba muy de moda, la psicodelia, los hippies, y todas unas concepciones del mundo contemporáneo también muy atravesadas por la carrera cósmica, por esta voluntad del ser humano de llegar a otros planetas”.
El vínculo entre el paisaje y el cosmos fue el eje que le dio nombre a la propuesta. “Pérez Celis decía que cuando uno viaja por el interior del país y se encuentra con esos grandes horizontes, con La Pampa, de alguna manera también encuentra ese sentir cósmico que buscan los astronautas cuando se van fuera del planeta. Y entonces empieza a hacer una relación entre La Pampa y el cosmos, de ahí un poco el título La Pampa Cósmica”, sostuvo el curador.
Sobre los elementos del paisaje pampeano presentes en las pinturas, Alonso describió: “Todas las obras están como partidas al medio, tienen una línea que es el horizonte, un abajo y un arriba, un cielo y una tierra que están en conexión, en interacción. Cuando él trabaja La Pampa, el color es el amarillo, el naranja, el rojo, y hay mucho de atardecer, mucho de amanecer, mucho de la relación del sol, de cómo el sol baña esas geografías y les da su característica tan particular”.
Quemú Quemú, presente en la obra
Los colores saturados de los horizontes de Pérez Celis invitan a un viaje por el suelo pampeano, con referencias ineludibles a Quemú Quemú. La experiencia del artista en la provincia nació de su amistad con el filósofo y poeta Fernando Demaría, nieto de los fundadores de esa localidad. Demaría fue su compañero de ruta durante sus temporadas en La Pampa, que incluyeron una visita a la tumba del cacique ranquel Mariano Rosas, inmortalizada en la pintura “Pincén en Leuvucó”.
En 1968 ambos publicaron el libro “Pampa Roja”, con poemas de Demaría e ilustraciones en serigrafía de Pérez Celis inspiradas en los interminables paisajes pampeanos. En uno de sus viajes, el pintor participó además de la inauguración del monumento al expresidente de Estados Unidos John F. Kennedy en Quemú Quemú, junto a Demaría —impulsor de la iniciativa— y su amigo Rafael Squirru, por entonces director del Departamento Cultural de la Organización de Estados Americanos (OEA).