El picabuey, el ave que se volvió tendencia en La Pampa: el curioso motivo por el que sigue a las vacas

La columna "Menos Jaulas" revela un comportamiento del picabuey que invita a mirar la naturaleza con otros ojos: el ave no sigue a la vaca, sino a lo que ella provoca. ¿Qué pasaba antes de que llegara el ganado?

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El picabuey, el ave que se volvió tendencia en La Pampa: el curioso motivo por el que sigue a las vacas
El picabuey, el ave que se volvió tendencia en La Pampa: el curioso motivo por el que sigue a las vacas

El picabuey (Machetornis rixosa) se convirtió en una de las aves más comentadas en La Pampa, y no es para menos: su particular relación con el ganado despierta preguntas que van más allá de lo que vemos a simple vista. La columna "Menos Jaulas" propone una nueva salida de observación para descubrir sus secretos.

Según la columna publicada por Infopico, el picabuey es un ave que mide unos 20 centímetros, de patas largas y cuerpo estilizado, que se desplaza con soltura por el suelo. Se lo puede ver en la plaza San Martín de General Pico, en la Reserva Delfín Pérez o incluso en patios particulares, ya que se adaptó a los espacios modificados por el ser humano.

Cómo reconocerlo

El ave tiene las partes inferiores amarillas, el dorso pardo grisáceo y la cabeza grisácea, con una corona naranja que suele permanecer oculta. Generalmente se mueve en pareja o en pequeños grupos, y se alimenta de insectos y parásitos que encuentra en el suelo o asociados a grandes mamíferos.

La columna invita a una forma distinta de observarlo: cuando haya ganado pastando, no mirar solo a la vaca, sino también entre sus patas, unos metros detrás, en el alambrado cercano y sobre su lomo. Allí puede estar el picabuey, esperando que el próximo paso haga saltar su próxima comida.

La pregunta que incomoda

El texto plantea un interrogante que surge al notar que las vacas no son originarias de la región, pero el picabuey sí: ¿qué hacía esta ave antes de que hubiera bueyes? La respuesta, según la columna, está en el movimiento que generan los animales grandes al atravesar el pastizal.

Cada pisada sacude la vegetación y hace que pequeños insectos salten o corran, lo que para el picabuey significa "mesa servida". Por eso, muchas veces no sigue a la vaca en sí, sino a lo que esta provoca. Subirse a su lomo le da una plataforma elevada para observar mientras avanza.

La columna recuerda que en Corrientes se observó a los picabueyes asociados a carpinchos, lo que demuestra que el ave no necesita una vaca, sino movimiento. La llegada del ganado le ofreció nuevos animales que producen algo que ya sabía aprovechar: insectos huyendo entre el pasto.

"No sé exactamente qué animales seguían los picabueyes de hace cientos de años, y sería lindo imaginarlo", plantea el texto, y concluye que una escena aparentemente normal puede esconder una pregunta enorme. La columna invita a seguir cuestionando y aprendiendo, con "menos jaulas y más aves por compartir".

Picabuey

Picabuey y vaca

Picabuey en el pastizal

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