El pibe de 15 años que lanza bala a 11,11 metros y ahora sueña con Mar del Plata
¿Qué hace un pibe de 15 años de Terciados Paraíso para llegar a un Nacional que se corre a más de 1.000 kilómetros de su casa?
Se llama Emeterio Vázquez, tiene 15 años y vive en Terciados Paraíso. Hace apenas dos años que compite en atletismo, pero ya se ganó un lugar en una cita nacional: clasificó en lanzamiento de bala con una marca de 11,11 metros.
El pasaje lo consiguió días atrás, en la instancia provincial, donde terminó segundo en bala y cuarto en disco. Ese segundo puesto fue el que le abrió la puerta a la competencia nacional, prevista para el 3 de noviembre en Mar del Plata.
Emeterio cursa tercer año en el BOP N.º 104. Entrena los martes por la tarde en su localidad junto a su profesor de Educación Física, Julio Rodríguez, y también se suma a los espacios de la IEA N.º 2, donde la profesora Luisina Zaneyk impulsa una escuela gratuita de atletismo.
De la derrota al impulso
Su primera experiencia competitiva fue en 2024. Participó de la instancia local y no logró pasar al zonal. Lejos de bajonearse, tomó ese resultado como motivo para seguir.
“Quizás en ese momento fue un poco difícil, pero no me rendí. Al contrario, me dieron más ganas de seguir entrenando y mejorar”, recordó.
En 2025 llegó hasta la provincial y se ubicó cuarto. Este año volvió con otro objetivo y consiguió lo que buscaba.
“Cuando me enteré de que había clasificado sentí una alegría enorme, porque pensé en todo lo que había trabajado para llegar hasta ese momento. Para mí fue una recompensa a todo el esfuerzo y a las ganas de seguir adelante”, expresó.
El desafío de entrenar en el interior
El camino no es sencillo. Entrenar en Terciados Paraíso implica aprovechar cada espacio disponible, viajar para competir y sostener las ganas incluso cuando las condiciones no son las mismas que en otros lugares.
“Sé que no siempre contamos con todas las condiciones o los recursos que pueden tener otros lugares, pero tenemos muchas ganas de entrenar, de mejorar y de representar a nuestro pueblo”, indicó a El Territorio.
La historia con el atletismo empezó gracias a su hermana mayor, Thalía Vázquez, que competía habitualmente y volvía a casa contando cada experiencia. La curiosidad fue creciendo hasta que Emeterio decidió probar.
“De a poco me fue llamando la atención, hasta que decidí empezar a practicar y terminé encontrando algo que realmente me gusta”, contó.
En los lanzamientos encontró un desafío particular: esos pocos segundos donde todo depende de la concentración y la técnica.
“Me gusta mucho ese momento de concentración en el que tengo que confiar en todo lo que practiqué y dar lo mejor de mí”, señaló.
Mar del Plata, el próximo destino
La clasificación abrió una puerta enorme, pero también un nuevo desafío: reunir los recursos para costear el viaje a Mar del Plata. Para eso, Emeterio y su entorno realizarán una venta de pollos y esperan el acompañamiento de vecinos, comercios e instituciones.
“Cada aporte, por más pequeño que parezca, para mí significa muchísimo, porque me acerca un poco más a cumplir este sueño”, manifestó.
El joven agradeció especialmente a sus profesores Julio Rodríguez y Luisina Zaneyk, a su familia y a Thalía, la hermana que con sus relatos despertó la pasión.
“Estoy muy feliz por todo lo que pude conseguir hasta ahora, pero sé que todavía me queda mucho por aprender y muchas marcas por superar. Quiero seguir entrenando, seguir creciendo y aprovechar esta oportunidad al máximo”, expresó.
“Voy a llevar todo mi esfuerzo y mis ganas para representar a mi pueblo, Terciados Paraíso, San Pedro y Misiones”, concluyó.
Quienes quieran colaborar para que el joven atleta pueda cumplir su sueño pueden comunicarse con su madre Carmen al 3755 707751.