El "peritrucho" que falseó pruebas en Mendoza vuelve a juicio: qué se investiga esta vez
Un cráneo hallado en Mendoza y un maxilar en Río Gallegos: el ADN reveló que eran del mismo cuerpo. El "peritrucho" que armó esa prueba falsa ahora enfrenta un nuevo juicio por el femicidio de Araceli Fulles.
El adiestrador de perros Marcos Herrero, conocido como el "peritrucho", volverá a sentarse en el banquillo. Esta vez, la Justicia bonaerense buscará determinar si tuvo responsabilidad penal en las irregularidades que marcaron la búsqueda de Araceli Fulles, la joven de 22 años asesinada en 2017.
El debate oral se realizará el 20 y 21 de mayo de 2027 ante el Tribunal Oral en lo Criminal N° 6 de San Martín. Herrero llega a esa instancia con un historial de condenas, entre ellas la que recibió en Mendoza por su desempeño en otro caso de desaparición.
El antecedente mendocino que lo complica
En Mendoza, Herrero fue condenado por su actuación en la investigación de Viviana Luna, la mujer vista por última vez en 2016 en Potrerillos, Luján de Cuyo.
Durante esa búsqueda, el adiestrador presentó restos óseos y notas como supuestos hallazgos. Las pericias posteriores derribaron esa versión: un análisis de ADN reveló que el cráneo que dijo haber encontrado en Mendoza pertenecía al mismo individuo que un maxilar que él mismo había hallado en Río Gallegos, a más de 2.700 kilómetros de distancia.
Por esos hechos, el Tribunal Oral Penal N° 2 de Mendoza le impuso ocho meses de prisión condicional por falsa denuncia, falso testimonio, usurpación de títulos y encubrimiento simple.
Qué pasó con Araceli Fulles
Araceli desapareció el 2 de abril de 2017. Esa madrugada le había enviado un mensaje a su madre para avisarle que estaba por llegar a su casa, pero nunca regresó.
Durante los 25 días de búsqueda, la familia recibió la colaboración de Herrero, un exintegrante de la Policía que se presentaba como especialista en rastreo y rescate con perros.
El cuerpo de la joven fue encontrado finalmente en una casa de José León Suárez, propiedad de Darío Badaracco, uno de los principales acusados por el femicidio. Estaba oculto entre escombros y recubierto con cal. La autopsia determinó que murió por asfixia mecánica mediante estrangulamiento.
Badaracco murió en prisión en 2019, antes de llegar a juicio.
El fallo que reabrió todo
En 2021, tres hombres —Carlos Cassalz, Hugo Cabañas y Marcelo Escobedo— fueron condenados por el crimen. Dos años después, la Sala I de la Cámara de Casación Penal bonaerense dejó sin efecto esas condenas y ordenó investigar el papel de Herrero.
Los magistrados cuestionaron las pruebas utilizadas en el proceso y señalaron que no se habían analizado adecuadamente los antecedentes del adiestrador ni la posibilidad de que hubiera colocado elementos para simular hallazgos. A partir de esas observaciones, la Fiscalía General de San Martín impulsó una investigación específica contra Herrero, que ahora llegará a juicio oral.
La sombra de Facundo Astudillo Castro
Además de la condena en Mendoza, Herrero recibió una segunda sentencia por su actuación en la investigación de la desaparición y muerte de Facundo Astudillo Castro, ocurrida en la provincia de Buenos Aires en 2020.
En ese expediente, afirmó haber detectado rastros del joven en patrulleros y en un calabozo. Sin embargo, se comprobó que había colocado un amuleto de la víctima en una dependencia policial.
Por esos hechos, el Tribunal Oral en lo Criminal Federal de Bahía Blanca lo condenó a siete años de prisión e inhabilitación absoluta por 14 años por falso testimonio reiterado y agravado.
El próximo juicio deberá establecer si Herrero tuvo responsabilidad penal en las irregularidades denunciadas durante la investigación del femicidio. Mientras tanto, sus antecedentes en Mendoza y en la causa de Facundo Astudillo Castro vuelven a poner el foco sobre su actuación como especialista en rastreo.