El periodista que vive en Santiago del Estero y anticipa lo que dirá el Papa León XIV
Hace dos años que vive en Santiago del Estero y conoce de cerca el trabajo con los más humildes. Ahora anticipa lo que dejará la visita del Papa León XIV: "Va a decir cosas que van a marcar la vida de los argentinos".
El periodista italiano Alver Metalli, radicado desde hace dos años en Santiago del Estero, pasó por los micrófonos de Radio Panorama y se refirió a la próxima visita del Papa León XIV a la Argentina. Para él, el paso del Pontífice por el país dejará una huella que excede lo religioso.
Metalli no es un observador cualquiera: trabajó junto al padre Pepe en José León Suárez, en la provincia de Buenos Aires, y hoy lleva adelante actividades con jóvenes de Los Acosta y Los Díaz. Ese recorrido le da una mirada particular sobre el vínculo entre la Iglesia y los sectores más postergados.
Durante la entrevista, reconoció que existía expectativa por una posible visita del Papa a Santiago del Estero, aunque el itinerario finalmente será distinto. “Seguramente va a dejar un signo profundo”, sostuvo sobre el viaje de León XIV.
Un Papa que conoce América Latina
Metalli puso el acento en la relación del Pontífice con la región y recordó su extensa experiencia en Perú, donde desarrolló buena parte de su tarea pastoral. “Tiene la ventaja de un conocimiento profundo de la idiosincrasia, de la mentalidad del pueblo latinoamericano y de un pueblo humilde”, señaló.
En ese marco, se mostró convencido de que los mensajes que deje el Papa durante su estadía en el país tendrán una repercusión fuerte. “Estoy convencido de que va a decir cosas que van a marcar la vida de los argentinos”, afirmó.
El libro que nació en las aulas
La charla también tuvo otro eje: el proyecto que Metalli impulsa desde hace casi dos años con adolescentes de distintas escuelas de Los Acosta y Los Díaz. La iniciativa arrancó con encuentros de lectura y derivó en una experiencia de escritura colectiva que terminó en la publicación del libro “Las mascotas de Marcela”.
Según explicó, se trata de un cuento de fantasía con una base real, construido a partir de reuniones semanales en las que los propios jóvenes corregían, aportaban ideas y armaban los personajes y la historia. “El primero en sorprenderme fui yo”, reconoció Metalli, que destacó la constancia del grupo y el entusiasmo sostenido a lo largo del proceso.
El periodista valoró especialmente que los chicos, de entre 14 y 16 años, mantuvieran los encuentros durante casi dos años y lograran incorporar herramientas tanto de lectura como de escritura.