El pedido especial de Sáenz al arzobispado a días del Milagro
Todos esperaban el anuncio de la procesión del Milagro, pero el gobernador aprovechó la visita de las imágenes para pedir un lugar especial para los peregrinos. Lo que dijo sobre la fe y la unidad, adentro.
Faltan pocos días para una de las celebraciones religiosas más convocantes de Salta y el gobernador Gustavo Sáenz ya hizo llegar su solicitud al arzobispado. El mandatario le pidió al arzobispo Mario Antonio Cargnello que los peregrinos que llegan desde distintos puntos de la provincia tengan un lugar especial junto al Señor y la Virgen del Milagro durante la procesión.
El pedido se formalizó en el marco de la visita de las imágenes peregrinas al Centro Cívico Grand Bourg, adonde llegaron por quinto año consecutivo. Allí, Sáenz destacó la devoción de los fieles que recorren grandes distancias para participar de la celebración y definió al Milagro como un símbolo de encuentro para la provincia.
Un pedido que busca reconocer a los peregrinos
“El Señor y la Virgen del Milagro son unión, fe, esperanza y unidad. Somos todos los salteños”, expresó el gobernador durante el encuentro, en el que también se refirió a la importancia de que quienes vienen de lejos puedan vivir la procesión de una manera especial.
La jornada en el Centro Cívico incluyó una procesión acompañada por la banda de música del Ejército Argentino “Bonifacio Ruiz de los Llanos” y el Coro de Adultos Mayores. Luego, en el Patio de las Banderas, monseñor Cargnello ofició una misa y destacó la responsabilidad que tienen los trabajadores públicos en la construcción cotidiana de la provincia.
Durante la actividad, los empleados de la Administración Pública provincial también acercaron alimentos no perecederos, que serán destinados a diferentes obras de caridad de la Arquidiócesis de Salta.
Reconocimiento a Cargnello
En el marco de la visita, Sáenz entregó un reconocimiento al arzobispo por su trayectoria al frente de la Arquidiócesis y por su servicio pastoral. Cargnello, que está al frente de esa institución desde agosto de 1999, cumplirá 75 años en marzo próximo y, de acuerdo con las normas canónicas, deberá presentar su renuncia al Papa para iniciar el proceso correspondiente.