El pedido desesperado de las mujeres que asisten a los peregrinos del Milagro
Todos los años les abren las puertas a los peregrinos, pero esta vez la ayuda no alcanza. Las 13 mujeres de Parque La Vega lanzaron un angustiante pedido para no dejar a los caminantes sin su desayuno.
Mientras miles de peregrinos ya caminan hacia la Catedral Basílica, otra red de fe y solidaridad comienza a organizarse: la de los vecinos que, año tras año, los esperan con un desayuno, un vaso de agua y un lugar para descansar. Es el caso del grupo "Parador de Parque La Vega", integrado por 13 mujeres que desde hace varios años dedican los días previos a la procesión a recibir y asistir a los caminantes que llegan a la ciudad desde distintos puntos del noroeste argentino.
Las voluntarias instalarán nuevamente su puesto solidario los días 13 y 14 de septiembre, desde las 4 de la madrugada hasta las 21, para recibir principalmente a los peregrinos provenientes de los Valles Calchaquíes (San Carlos, Seclantás, Cafayate y otras localidades), además de numerosos grupos que llegan desde la provincia de Catamarca.
"Nos dedicamos a recibir y servir a los peregrinos en un año más del Milagro salteño", expresan en la convocatoria con la que comenzaron a reunir colaboraciones para afrontar los gastos de esta edición.
"Viene dura la mano"
"Ya estamos activas, pero este año viene muy dura la mano. Así que siempre apelamos al espíritu solidario de los salteños para el Milagro", dijo Mariela Quintana, una de las referentes del grupo.
En el parador se ofrece desayuno y refrigerio a los caminantes que llegan tras varios días de marcha. El servicio incluye sándwiches, agua, gaseosas, frutas, golosinas y otros alimentos que les permiten recuperar energías antes de completar los últimos kilómetros hasta la Catedral.
Para poder sostener esta tarea solidaria, las organizadoras solicitan la colaboración de particulares, comercios e instituciones. Entre las donaciones que necesitan figuran pan, agua mineral, pan dulce, gaseosas, frutas (especialmente naranjas y bananas), golosinas, té, mate cocido, café y vasos descartables.
Además, convocan a personas que deseen colaborar durante esos días en las tareas de logística, distribución de alimentos y recepción de los peregrinos.
Una tradición que se sostiene a pulmón
Cada septiembre, junto con las grandes peregrinaciones que llegan desde la Puna, los Valles Calchaquíes, el Chaco salteño y otras provincias, cientos de vecinos organizan puestos de asistencia a la vera de las rutas y en distintos accesos a la ciudad. Muchos funcionan gracias al esfuerzo de familias.
"Este año especialmente venimos muy complicadas con las cosas. Tenemos muy pocas donaciones y eso nos parte el alma porque mucha gente llega confiada en nuestra asistencia. Pedimos la colaboración de los salteños", dijo llorando Mariela Quintana.
En esos espacios no solo se ofrece comida o bebida caliente. También se brinda contención a los caminantes de Dios.
El grupo Parador de Parque La Vega se suma una vez más a esa cadena de solidaridad e invita a quienes deseen colaborar a hacerlo mediante donaciones de alimentos o sumándose como voluntarios para los días de recepción de los peregrinos. El contacto para comunicarse es con Mariela Quintana al 0387 5263228, a cualquier hora.