El pedido de una comunidad que destapó una obra clave en el kilómetro 3
Todos los días, chicos y vecinos tenían que esquivar autos y colectivos para poder caminar. Lo que encontró la comuna cuando fue a buscar una solución.
La Municipalidad de Eldorado avanza con la construcción de nuevas veredas sobre la calle Carlos Antonio López, en el kilómetro 3, una intervención que busca ponerle fin a una situación que vecinos y estudiantes sufren a diario: circular por la calle o por senderos de tierra ante la falta de un espacio peatonal seguro.
La obra, ejecutada por el área de Obras Públicas, surgió a partir de un reclamo concreto de integrantes del CEPROMU y de padres de alumnos de la Escuela N.º 668, que habían alertado sobre los riesgos que implica transitar por ese sector, marcado por un intenso flujo de vehículos.
Un sector que exigía una solución urgente
El tramo intervenido está pegado al establecimiento educativo y presenta una curva que reduce la visibilidad. A eso se suma el paso constante de transporte público, incluidos colectivos de gran porte, lo que convertía el recorrido en una verdadera odisea para los peatones, especialmente para los chicos que van y vienen de la escuela.
Ante ese panorama, el intendente Rodrigo “Pipo” Durán impulsó los trabajos para generar un sendero que les permita a estudiantes, familias y vecinos desplazarse con mayor tranquilidad y sin compartir el asfalto con los autos.
Qué contempla la intervención
Las tareas incluyen la construcción y continuidad de las veredas a lo largo de ese corredor, con una proyección que permitiría extender el recorrido hasta la calle Matienzo. De concretarse esa ampliación, se sumaría más espacio exclusivo para peatones en una zona donde hoy conviven, a la fuerza, personas y vehículos.
Desde el Municipio remarcaron que esta obra forma parte de un plan más amplio de mejoras urbanas que se ejecutan en distintos puntos de Eldorado, orientadas a optimizar la infraestructura y garantizar mejores condiciones de transitabilidad.
Lo distintivo de esta intervención es que nació de un pedido de la propia comunidad, que durante años reclamó por un espacio digno para circular. Ahora, ese sector que presentaba serias dificultades empieza a transformarse en un lugar más seguro y accesible para todos los que lo usan a diario.