El PBI creció 2,3% en el primer trimestre: ¿Qué sectores impulsaron la economía?
El PBI argentino creció 2,3% en el primer trimestre de 2026. ¿Qué sectores lideraron el repunte y cuáles frenaron la economía? Conocé los detalles del informe del INDEC.
El Producto Bruto Interno (PBI) de Argentina registró un incremento del 2,3% durante el primer trimestre de 2026 en comparación con el mismo período de 2025, según informó este martes el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC).
En términos desestacionalizados, la economía subió un 0,7% respecto al trimestre inmediatamente anterior. El dato refleja una recuperación moderada, aunque con sectores en retroceso.
Los sectores que más crecieron
Por el lado de la oferta, los mayores impulsos vinieron de Pesca (27,5%), Agricultura, ganadería, caza y silvicultura (18,1%) y Explotación de minas y canteras (12,3%). En contraste, la Industria manufacturera cayó un 1,7% y la Administración pública un 1,4%, restando 0,3 puntos porcentuales al PBI.
“El crecimiento del nivel de actividad registró una alta difusión, con 12 de los 16 sectores de actividad registrando expansión en relación al primer trimestre de 2025”, destacó el ministro de Economía, Luis Caputo, en su cuenta de X.
¿Cómo se compone el crecimiento del PBI?
El incremento interanual del PBI es el resultado de la suma entre consumo (público y privado), inversión y exportaciones, menos las importaciones. Según los datos del INDEC, en el primer trimestre el consumo privado creció 2,7%, mientras que el público cayó 0,9%. La inversión bruta en capital fijo retrocedió 11,2%, las exportaciones aumentaron 9,8% y las importaciones cayeron 7,5%.
“La evolución macroeconómica del primer trimestre de 2026 determinó, de acuerdo con las estimaciones preliminares, una disminución en la oferta global, medida a precios de 2004, de 0,1% con respecto al mismo período anterior, debido a un incremento de 2,3% del PIB y a la variación negativa de 7,5% en las importaciones de bienes y servicios reales”, detalló el Indec.
Y completó: “En la demanda global se registró una caída de 11,6% en la formación bruta de capital fijo, un incremento de 9,8% en las exportaciones de bienes y servicios reales, un crecimiento de 2,7% en el consumo privado y una variación negativa de 0,9% en el consumo público”.