El parque privado que Michael Jackson construyó en 1093 hectáreas: nadie pagó lo que pedía
Michael Jackson compró 1093 hectáreas en California y las convirtió en Neverland, un parque de diversiones privado con zoológico y cine. Años después, la propiedad salió a la venta por US$100 millones, pero terminó vendiéndose por una cifra que nadie esperaba.
Michael Jackson no solo revolucionó la música: también se dio el gusto de crear su propio mundo. En California compró un enorme rancho y lo transformó en un parque de diversiones privado que quedó ligado para siempre a su nombre.
La propiedad está ubicada cerca de Los Olivos, en el condado de Santa Bárbara, y tiene unas 2.700 acres, equivalentes a aproximadamente 1.093 hectáreas. Jackson la adquirió en 1988 y decidió convertirla por completo.
El resultado fue Neverland, un complejo de entretenimiento construido alrededor de la casa donde el artista vivió durante casi dos décadas.
De rancho a un parque de diversiones privado
Cuando Jackson compró el lugar, se llamaba Sycamore Valley Ranch. El cantante lo rebautizó Neverland, como la isla imaginaria de Peter Pan, y empezó a modificarlo hasta convertirlo en un enorme complejo de entretenimiento.
Entre sus instalaciones había una rueda de la fortuna, calesita, autos chocadores, montaña rusa y otras atracciones, además de un arcade. También contaba con un sistema ferroviario que recorría parte de los terrenos.
El parque no era la única particularidad. Neverland también tenía un zoológico privado, donde llegaron a vivir animales exóticos, y un cine con capacidad para unas 50 personas.
La propiedad incluía además una mansión de estilo francés normando, viviendas para huéspedes, una pileta, canchas de tenis, establos y un lago artificial de aproximadamente cuatro hectáreas.
Cuánto dinero gastó Michael Jackson en Neverland
La transformación fue tan grande que Neverland funcionó como un verdadero complejo de entretenimiento personal.
Jackson habría invertido decenas de millones de dólares para convertir el rancho en el lugar que imaginaba. Forbes estimó que destinó unos US$35 millones a la transformación del establecimiento, que llegó a incluir atracciones propias de un parque temático.
El artista recibió allí a numerosas personas y organizó distintos eventos. Con el tiempo, sin embargo, la propiedad quedó cada vez más vinculada a las controversias que rodearon su vida.
En 2003, la policía allanó Neverland durante una investigación por acusaciones de abuso sexual infantil. Jackson fue llevado a juicio y fue absuelto de todos los cargos en 2005. Después de ese proceso abandonó el rancho y nunca volvió a vivir allí.
La deuda que cambió el destino del rancho
La situación financiera del cantante también afectó a Neverland. En 2008, Jackson tuvo problemas para afrontar un préstamo respaldado por la propiedad y cedió parte de su participación a Colony Capital para evitar la ejecución hipotecaria.
Después de su muerte, en 2009, varias de las características más extravagantes del lugar fueron retiradas. Las atracciones del parque y el zoológico desaparecieron y la propiedad recuperó el nombre de Sycamore Valley Ranch.
De US$100 millones a una venta por US$22 millones
El contraste más llamativo llegó cuando la propiedad salió al mercado. En 2015 fue publicada por US$100 millones, pero nunca consiguió comprador a ese precio.
Con el paso de los años, la cifra fue reduciéndose hasta que finalmente quedó muy por debajo de aquella primera valuación.
En 2020, el empresario multimillonario Ron Burkle, que había sido asesor financiero de Jackson, compró el enorme establecimiento por US$22 millones. La operación significó una diferencia de US$78 millones respecto del precio con el que había salido al mercado cinco años antes.
Hoy, el lugar ya no conserva aquel parque de diversiones que convirtió a Neverland en uno de los escenarios más particulares de la vida de Michael Jackson. Quedan parte de sus construcciones, los jardines, el lago y las extensas tierras que alguna vez fueron el escenario de la fantasía privada del Rey del Pop.