El Parque de Mayo se llenó de color: así festejaron el cierre de la Semana de la Educación Especial
¿Sabés qué pasó en el Parque de Mayo? Más de 4.000 alumnos celebraron a puro baile y color el cierre de la Semana de la Educación Especial. Los detalles de una jornada inolvidable.
Con una convocatoria que superó todas las expectativas, más de 4.000 alumnos de las escuelas especiales de San Juan celebraron el cierre de su semana en el corazón verde de la provincia. Entre bailes, ferias y muestras de talento, la jornada se convirtió en una verdadera fiesta de inclusión.
El Parque de Mayo fue el escenario elegido para esta gran celebración que reunió a estudiantes, docentes y directivos de los establecimientos de gestión estatal y privada. La directora del área, Laura Sánchez, en diálogo con Canal 13, confirmó que actualmente son más de 4.000 los alumnos que asisten a estas instituciones en todo el territorio sanjuanino.
¿Qué mostraron las escuelas?
Durante la jornada, las instituciones no solo exhibieron sino que también comercializaron los productos elaborados en sus talleres de formación laboral. Desde atención temprana en la primera infancia hasta la capacitación de jóvenes y adultos, la oferta educativa dejó en claro el fuerte compromiso pedagógico e institucional que cuenta con el respaldo del gobierno provincial.
La música y la danza fueron las grandes protagonistas del evento central. Alumnos de escuelas como la Virgen del Valle y la Alfredo Fabi bailaron al ritmo del folclore, con el pericón como número estelar. Los docentes explicaron que la enseñanza de la danza se planifica minuciosamente, utilizando recursos pedagógicos específicos como pictogramas y anticipaciones musicales, para que cada estudiante pueda expresarse con su cuerpo sin barreras.
Inserción laboral: el objetivo que va más allá del aula
La profesora Laura Sarmiento fue contundente al remarcar que la meta principal es visibilizar las capacidades de los chicos y promover su inserción en la comunidad. Las escuelas integran a jóvenes de hasta 23 años en talleres prelaborales, donde impulsan proyectos productivos conjuntos, como viveros y trabajos de tierra en colaboración con otras instituciones, reafirmando así la autonomía y el desarrollo integral de los alumnos.
La jornada dejó una imagen imborrable: la de una comunidad educativa unida, celebrando la diversidad y demostrando que la inclusión no es solo una palabra, sino una práctica diaria que se construye con esfuerzo y amor.