El paro nacional del PAMI no frena a las clínicas de Salta: los 15.000 afiliados que respirarán tranquilos
El paro nacional del PAMI parecía dejar a los jubilados salteños sin atención, pero la red de clínicas local tomó una decisión distinta y bancó a los 15.000 afiliados de la provincia.
La red privada de Clínicas de Salta confirmó que no se sumará a la suspensión de servicios que distintas cámaras nacionales impulsan para mañana y el jueves, por lo que los afiliados al PAMI en la provincia seguirán atendidos con normalidad.
La decisión contrasta con la medida de fuerza convocada a nivel país en reclamo por los atrasos arancelarios. El consorcio local prefirió garantizar la continuidad de las prestaciones antes que plegarse a la protesta.
Quiénes atenderán sin cambios
Carolina Posadas, gerente administrativa del Hospital Militar Salta, ratificó que la atención será habitual en todos los centros médicos afiliados a la red.
"Nosotros particularmente lo que es Hospital Militar y las clínicas de la red vamos a tener atención normal tanto el miércoles como el jueves", sostuvo.
Posadas también cuestionó el método de reclamo: "no es la forma de reclamar a la obra social para que adecue los aranceles ya que si dejamos de atender estamos perjudicando a los afiliados, sería ir en contra de ellos".
El alcance de la red en Salta
Clínicas de Salta absorbe y atiende las cápitas de más de 15.000 afiliados del PAMI en todo el territorio provincial. La red funciona de manera articulada con el Hospital Militar de Salta, la Clínica del Centro en la capital, la Clínica 9 de Julio en Metán, la Clínica Sagrado Corazón en Orán y la Clínica Divina Misericordia en Tartagal, entre otras.
Fuentes allegadas a la sede local del PAMI descartaron que la protesta afecte las prestaciones en la provincia y leyeron la convocatoria nacional como una herramienta de negociación habitual: "Cada vez que tienen que negociar los aranceles salen estas noticias".
Qué reclaman las cámaras a nivel país
La suspensión de servicios al PAMI por 48 horas fue ratificada por Capress, Acami, Salud Federal y Clínicas de la Patagonia. Las entidades denuncian que entre diciembre de 2023 y julio de 2026 la inflación acumuló un 241,8%, frente a un aumento del 110,55% en la cápita promedio de la obra social, lo que genera un desfasaje financiero del 62%.
El Gobierno reconoció el retraso y propuso mejoras específicas para determinadas prácticas, pero las cámaras consideraron insuficientes las actualizaciones frente a la inflación del 22,6% registrada en los primeros nueve meses del año.
Las negociaciones tuvieron un encuentro el viernes último y se espera que continúen formalmente este jueves 22 en una reunión de equipos técnicos.