El paro docente no termina: la asamblea que puede cambiar todo el año universitario
Anahí Rodríguez, secretaria general de Adiunt, contó cómo el último recibo de sueldo terminó de encender la mecha entre los docentes de la UNT. La dirigente reveló qué se está discutiendo en las asambleas y hasta cuándo podría durar el conflicto.
El paro de 72 horas que llevan adelante los docentes universitarios llega hoy a su última jornada, pero lejos de cerrarse el conflicto, el malestar en las aulas sigue creciendo. La pulseada con el Gobierno de Javier Milei por los salarios sumó un nuevo capítulo: desde Adiunt advierten que una huelga por tiempo indefinido empieza a tomar fuerza y que la decisión podría definirse en las próximas semanas.
Anahí Rodríguez, secretaria general de la Asociación de Docentes e Investigadores de la Universidad Nacional de Tucumán (Adiunt), contó que distintas asociaciones de base ya instalaron la posibilidad de sostener la medida hasta que se cancelen las deudas salariales. La dirigente habló con LA GACETA y dio detalles del clima que se vive en las facultades.
Cómo fue el acatamiento al paro
Según explicó Rodríguez en LG Play, la adhesión fue masiva el primer día de la medida, que coincidió con un paro de los trabajadores no docentes y derivó en el cierre de varias unidades académicas. El jueves el acatamiento bajó y se estima que este viernes se mantenga en niveles similares.
Pero para la dirigente, el dato que realmente movió la aguja fue otro: el último cobro de haberes. “Hay un creciente malestar en la docencia”, aseguró, y remarcó que los sueldos no logran recuperar el poder adquisitivo perdido.
Rodríguez contó que había expectativa por el fallo judicial que intimaba al Gobierno a cumplir con las obligaciones de la deuda salarial. Sin embargo, esa esperanza se desvaneció al abrir el recibo de sueldo. “Al ver dentro del recibo de sueldo realmente que el salario no despega y que hemos perdido una parte muy importante, incluso estamos por debajo proporcionalmente de lo que cobrábamos en 2015”, disparó. En esa línea, calificó a los actuales como “los salarios más bajos de la historia” y apuntó contra la política de ajuste del Ejecutivo.
La secretaria general de Adiunt también cuestionó que el Gobierno haya apelado el fallo judicial, lo que estiró los plazos de la disputa. Y recordó que el reclamo universitario lleva más de un año sin solución, a pesar de la sanción de la Ley de Financiamiento Universitario y de las distintas instancias judiciales que ya se transitaron.
“Es grave el hecho de que si un adolescente roba un celular, indudablemente lo llevan preso. Pero si un presidente de la Nación roba los salarios que pertenecen a los trabajadores universitarios porque está aprobado por ley y nos debe más de cuatro salarios, puede estar como si nada”, sostuvo.
La posibilidad de un paro por tiempo indefinido
En ese escenario, desde Adiunt consideran que las medidas de fuerza actuales pueden quedar cortas. Rodríguez aseguró que varias asambleas de universidades del país, entre ellas las de Rosario, Córdoba y Mar del Plata, ya se pronunciaron a favor de avanzar hacia un paro por tiempo indefinido o hasta que el Gobierno pague las deudas salariales.
“Hay una tendencia muy fuerte por parte de la docencia en términos nacionales que quiere ir al paro por tiempo indefinido”, afirmó. No obstante, aclaró que esa postura todavía no se transformó en una decisión de las federaciones nacionales. Para la dirigente, la profundización del conflicto dependerá de cómo evolucione el movimiento gremial en las próximas semanas.
Mientras tanto, varias asociaciones de base comenzaron a coordinar acciones y reclamaron la convocatoria a un congreso unificado de las dos Conadu. Rodríguez planteó que, si se avanza hacia una medida de mayor alcance, las decisiones deben surgir de congresos con delegados elegidos y mandatados por las asambleas.
“Está instalada la idea”, resumió, aunque aclaró que todavía no puede anticiparse si finalmente se concretará una huelga por tiempo indeterminado.
Marcha federal del 15 de octubre
Mientras el conflicto sigue abierto, los docentes universitarios ya se preparan para una nueva marcha federal prevista para el 15 de octubre. En Tucumán, la convocatoria será a las 17 desde el Rectorado de la Universidad Nacional de Tucumán (UNT) y tendrá como destino la plaza Independencia.
Rodríguez explicó que el cambio del punto de llegada de la movilización nacional —que inicialmente iba a los tribunales y finalmente será al Congreso— está relacionado con el tratamiento previsto de un artículo del DNU que, según señaló, también genera rechazo en distintos sectores. La dirigente consideró que la marcha podría reunir reclamos de diferentes organizaciones afectadas por las políticas de ajuste.
En Tucumán, Adiunt también comenzó a organizar actividades junto con docentes, no docentes y estudiantes. Rodríguez mencionó las asambleas interclaustro realizadas en distintas facultades y anunció una protesta artística frente al Rectorado, con música, intervenciones y una radio abierta.
El impacto del ajuste en los estudiantes
La situación de los estudiantes universitarios también fue parte del diagnóstico de Rodríguez. Según sostuvo, el deterioro económico está modificando el perfil del alumnado de la UNT. “Hoy tenemos un estudiantado que trabaja y cada vez más y que está sufriendo las consecuencias de todo el ajuste económico”, señaló.
La dirigente describió que cada vez son más los estudiantes que deben incorporarse al mercado laboral para sostener sus estudios o cubrir necesidades básicas. También mencionó una menor presencia en las aulas y una creciente deserción, aunque aclaró que no cuenta con estadísticas concretas para precisar la magnitud del fenómeno.
Para Rodríguez, la participación estudiantil será determinante para el futuro del conflicto: “El sector más dinámico y mayoritario dentro de las universidades es el movimiento estudiantil”.
De cara al cierre del ciclo académico, consideró que las próximas semanas serán decisivas. En las escuelas preuniversitarias las clases terminan en octubre y en las facultades la actividad concluye en noviembre, antes de las mesas de exámenes. “Si queremos ir a un proceso más profundo en la lucha, no lo podemos hacer para Navidad ni para Año Nuevo, tiene que ser ahora”, concluyó.