El Paraná ya les dio el primer aviso: los ganaderos no esperaron y vaciaron las islas
El río venía tranquilo y los campos parecían seguros, pero los ganaderos no se confiaron: en apenas dos meses ya sacaron más del 72% de la hacienda de las islas. ¿Qué fue lo que los hizo reaccionar antes de tiempo?
Más del 72% del ganado bovino que pastaba en las islas santafesinas ya fue trasladado a tierras altas en poco más de dos meses, una movida preventiva que los productores activaron antes de que El Niño muestre su cara más dura. La cuenta la llevan las autoridades provinciales y el Senasa, que siguen de cerca el operativo en la cuenca del Paraná.
Según los datos más recientes del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria, en las zonas anegadizas todavía quedan 181.798 vacas y 8.908 caballos de trabajo. A principios de agosto, el gobierno de Santa Fe había contabilizado 709.300 animales en riesgo en el territorio insular.
La decisión de mover la hacienda no fue caprichosa: las alertas por el aumento del caudal del río en la última parte del año encendieron las alarmas y llevaron a redoblar la asistencia técnica y el apoyo logístico para llevar a los animales a lugares seguros.
¿Qué pasó antes de que El Niño apretara?
Los cambios meteorológicos ya se sienten en la región. La apertura de compuertas en las represas de Yacyretá e Itaipú anticipó lo que viene y los ganaderos reaccionaron: reubicaron la hacienda en sectores altos para esquivar la crecida y las inundaciones.
El stock bovino en las áreas bajas se redujo de forma notable. Para contrastar, el 19 de octubre había 660.993 vacas distribuidas en unas 6.100 unidades productivas, y buena parte de esos animales ya había sido movida en los departamentos Garay y San Javier hacia zonas más seguras.
El secretario de Agricultura y Ganadería de Santa Fe, Ignacio Mántaras, puso el contexto: los productores vienen de "una década sin repuntes y una sequía prolongada que concentró una alta carga en pastizales ribereños". Y agregó que "el ciclo actual exige volver a tierra firme", por eso se armó una coordinación directa de los traslados con respaldo sanitario y logístico en el territorio.
Trámites más rápidos y nuevos campos para el pastoreo
Para no perder tiempo en medio de la emergencia hídrica, el Ministerio de Desarrollo Productivo de la provincia pidió una serie de excepciones al Senasa. Se autorizó el uso del Certificado Provisorio de Tránsito Animal (CPTA) y se flexibilizó la emisión de los Documentos de Tránsito Electrónico (DTE), con lo que se destrabaron demoras administrativas.
El acuerdo con las autoridades nacionales permitió habilitar nuevos destinos de pastaje o invernada de emergencia en los departamentos de Vera, General Obligado y San Justo, y también en provincias como Córdoba, Entre Ríos, Chaco y Santiago del Estero. Los controles fiscales y sanitarios se mantienen, y desde agosto se concretaron 1.608 movimientos de vacunos.
En paralelo, la Secretaría de Recursos Hídricos trabajó con la empresa constructora que mejora las defensas urbanas de San Javier. Se abrió y ensanchó el albardón costero y se habilitó una calle de paso para que los arreos lleguen a tierra firme sin obstáculos y sin comprometer las obras de contención.
En Puerto Reconquista, el Ente Administrador del Puerto (Eapre) optimizó el embarcadero para descargar animales que llegan en barcazas. La provincia coordinó con la Prefectura Naval un monitoreo constante para que las travesías se hagan de día y con condiciones meteorológicas seguras.
Seguridad y prevención en el campo y las rutas
El operativo también incluyó medidas para cuidar a los trabajadores: quienes participan en arreos y maniobras desde embarcaciones deben usar chalecos salvavidas, y se suspendieron las tareas nocturnas en terrenos anegados.
Además, se reforzaron los patrullajes por la presencia de animales en las banquinas de la ruta provincial 1, en Garay y San Javier, y de la ruta nacional 11, entre Villa Ocampo y Las Toscas. En esas tareas intervienen la Agencia Provincial de Seguridad Vial, Vialidad Provincial y Protección Civil.