El Papa ya tiene fecha y los fueguinos hacen lo imposible para no perdérselo
La confirmación llegó tarde y la economía no ayuda, pero igual se organizan: cómo harán los fieles de Santa Cruz y Tierra del Fuego para ver al Papa.
Monseñor Fabián Balsa, obispo auxiliar de la Diócesis de Río Gallegos, confirmó que la comunidad católica de la Patagonia se prepara con fervor para la visita del Papa León XIV al país. En diálogo con El Mediador, el programa que se emite por Tiempo FM 97.5, el religioso destacó que el viaje del pontífice trasciende lo estrictamente religioso y tiene un componente afectivo profundo.
"Es un gran acontecimiento. El padre de todos viene a visitar a su pueblo, a su familia", expresó Balsa, y comparó el fenómeno con las recientes visitas papales a Francia y España: "Lo que ha provocado el querido Papa León con la comunidad, con el pueblo de Dios, a veces sorprende por la respuesta masiva que hay".
Preparativos que ya comenzaron
Según contó el obispo auxiliar, la grey patagónica no esperó hasta último momento. "Se empezó con una bellísima oración donde nos invita la Iglesia toda a rezarla diariamente en las celebraciones, en las misas y demás. Después una canción y, por último, algo que es muy lindo, toda esta movida del voluntariado", detalló.
Balsa subrayó la respuesta de quienes se están inscribiendo para colaborar en las distintas actividades y remarcó que, más allá de la organización, el trabajo pasa por otro lado: "Estamos moldeando el corazón con esta visita".
Santa Cruz y Tierra del Fuego, en movimiento
Consultado sobre cómo viajará la gente de la región hacia Buenos Aires y Córdoba, el obispo explicó que hay fieles que arman sus propios itinerarios y otros que se suman a viajes grupales. "De zona norte de Santa Cruz, mucha gente va a ir con Comodoro Rivadavia por la cercanía, los de Caleta, los de la zona norte de la diócesis", precisó.
También mencionó que algunos se moverán a través de movimientos eclesiales como Acción Católica y Scouts, mientras que otros aprovecharán viajes familiares o trámites ya previstos: "Y eligen justamente la fecha para poder coincidir con la visita del Papa".
El entusiasmo, sin embargo, choca con un obstáculo concreto. "A nosotros como Argentina nos agarró con poco tiempo porque la confirmación llegó bastante tarde y nuestras economías no son muy buenas, entonces el juntar dinero es costoso, es complicado", admitió.
La encíclica Magnifica humanitas y el paralelo con León XIII
Balsa también se refirió a la encíclica Magnifica humanitas, publicada por el Papa en mayo de este año, que aborda el uso de la inteligencia artificial y la tecnología. "Es bellísima la encíclica, los invito a que la puedan leer, es una lectura muy fácil, muy sencilla, no habla complicado", recomendó.
El obispo auxiliar trazó un paralelo con León XIII, a quien describió como uno de los primeros en dar una respuesta desde la Iglesia a los problemas de la Revolución Industrial. "Hoy no es extraño, no es distinto a esa época, por supuesto, cambiarán los desafíos, pero es el mismo problema. Cuando el ser humano no está en el centro, hay lío, trae dificultades y problemas", sostuvo.
Y amplió: "Cualquier persona puede decir, 'en esta situación compleja el ser humano no está en el centro, entonces eso no es bueno, no es de Dios'. Es muy sencillo".
"El pueblo argentino es un pueblo creyente"
Consultado sobre cómo impacta la crisis económica y social en la relación de la gente con la fe, Balsa aseguró que en las comunidades que visita ve más participación. "Hay un aumento de fieles, en las celebraciones, en la participación de los grupos, la gente se está volcando nuevamente a la fe, a la religión. Hay mucho volver. Gente que capaz que probó en otros cultos, en otros grupos y está volviendo", afirmó.
Mencionó además una renovación de la participación religiosa entre los jóvenes en Europa, con las visitas papales a Francia y España como ejemplo, y contrastó: "La Argentina siempre mantiene, capaz que hay una disminución en la participación dominical, por decirlo de una manera, pero el pueblo argentino es un pueblo creyente".
"Cuando hay dificultades, si es que fuesen económicas, humanas, a veces afectivas, el corazón como tiende a Dios, vuelve", agregó.
Para cerrar, citó una frase de San Agustín: "El corazón está inquieto hasta que no descanse en Dios". Y concluyó: "Esa es la experiencia humana, no hay que angustiarse si somos muchos o pocos, lo importante es que Dios nunca abandona".