El papa llegó a Francia y las campanas de todo el país empezaron a sonar solas
¿Qué gesto simbólico le preparó Macron al papa en pleno Elíseo y por qué 80.000 jóvenes agotaron las entradas en apenas una hora? La visita que tiene a Francia entera pendiente de un solo hombre.
El papa León XIV aterrizó este viernes en las afueras de París y, apenas el avión tocó tierra, las campanas de las iglesias de toda Francia comenzaron a repicar. Así arrancó una visita de cuatro días que lo llevará por la capital, Lourdes y Metz, y que ya movilizó a un millón de personas, 15.000 policías y gendarmes y 2.500 periodistas acreditados.
En la pista lo esperaban el presidente Emmanuel Macron y su esposa, Brigitte. Se trata de la primera visita de un pontífice a París desde la llegada de Benedicto XVI en 2008. La última vez que un papa había pisado Francia fue hace casi tres años, cuando Francisco participó en Marsella de unas jornadas sobre el Mediterráneo. En ese momento, el papa argentino había sido tajante: "Voy a Marsella, no a Francia".
Un recorrido histórico y un mensaje para los jóvenes
Las primeras palabras de León XIV en suelo francés están previstas en el Palacio del Elíseo y en la sede de la Unesco, donde la inteligencia artificial será uno de los ejes centrales. Macron planeó obsequiarle una reproducción de los nuevos vitrales de Notre-Dame y un "fragmento de ADN sintético" sobre el que se colocó "un ejemplar único" del Evangelio.
Después, el pontífice de 71 años recorrerá 2,5 kilómetros en papamóvil por el centro de París hasta llegar a Notre-Dame, en medio de un clima festivo y veraniego. La jornada cerrará con una vigilia multitudinaria en el Estadio de Francia, donde se esperan 80.000 jóvenes de entre 17 y 35 años para compartir canciones y charlas con el pontífice. Según la diócesis de París, los lugares se agotaron "en una hora".
El sábado, en su primer acto, el Santo Padre abordará la parte más social de su viaje con la visita a un centro de acompañamiento a refugiados y migrantes de París. Luego celebrará una misa en la plaza de la Concordia, para la que se inscribieron más de 600.000 fieles que coparán los Campos Elíseos y varias avenidas aledañas.
Seguridad, multitudes y una agenda cargada de temas sensibles
La visita del líder espiritual de 1400 millones de católicos movilizó un operativo de 15.000 policías y gendarmes y demandó una inversión de 27 millones de euros. Además, se acreditaron 2.500 periodistas y se sumaron 17.000 voluntarios para asistir a los fieles.
Durante su estadía, León XIV abordará cuestiones clave como la inteligencia artificial, la eutanasia y las agresiones sexuales en la Iglesia. También se espera que hable sobre la acogida de migrantes y la paz en Europa, en un contexto político marcado por la cercanía de las elecciones presidenciales y el avance de la extrema derecha en las encuestas.
Se espera que un millón de personas sigan al papa en París, donde la expectativa se refleja en carteles de bienvenida y una gran carpa para la misa del sábado en los Campos Elíseos.
Lourdes y Metz: encuentros con víctimas y un mensaje de paz
El sábado y domingo, León XIV viajará a Lourdes, donde se reunirá con víctimas de abusos sexuales dentro de la Iglesia. La gira concluirá el lunes en Metz, con un discurso enfocado en la paz y el futuro de la Unión Europea.
Macron, que no asistirá a ningún acto religioso del papa, estará presente en el discurso que León XIV pronunciará y al que el Elíseo invitó a los jefes de Estado y Gobierno de la Unión Europea.
Una misa en la catedral de la ciudad y un encuentro interreligioso cerrarán los actos en Francia del papa, que por la noche pondrá rumbo a Roma.
El cardenal Jean-Marc Aveline, presidente de los obispos franceses, destacó el fervor que despertó la visita y el impacto que genera en una sociedad en busca de sentido. "No estoy sorprendido, pero sí afortunadamente conmovido por el fervor que se está desarrollando", reconoció días atrás en la radio France Inter.