El Papa a los lefebvrianos: ‘Den marcha atrás’ o se viene la excomunión
El papa León XIV advierte a los lefebvrianos: si ordenan obispos sin permiso, habrá excomunión. ¿Escucharán el ruego del pontífice?
El papa León XIV lanzó un ultimátum a la Fraternidad Sacerdotal San Pío X (FSSPX), conocidos como los “lefebvrianos”: si ordenan a cuatro obispos sin su permiso, se consumará un cisma. La advertencia llegó por escrito, en una carta dirigida al superior general Davide Pagliarani, publicada este martes por el Vaticano.
“La Iglesia está dispuesta a recorrer un camino de diálogo y del entendimiento que el Espíritu Santo puede hacer posible y fecundo”, dice el texto pontificio. Sin embargo, la FSSPX tiene previsto ordenar el miércoles a cuatro obispos sin el aval de Roma, un acto que el Vaticano ya calificó en mayo como “cismático” y que podría derivar en la excomunión de los implicados.
¿Quiénes son los lefebvrianos?
Fundada en 1970 por el arzobispo francés Marcel Lefebvre, la FSSPX rechaza varias reformas del Concilio Vaticano II, como la misa en latín y el ecumenismo. No es la primera vez que chocan con el papado: en 1988, Juan Pablo II excomulgó a Lefebvre y a los cuatro obispos que ordenó sin su consentimiento. Luego, Benedicto XVI intentó un acercamiento y levantó la excomunión. Ahora, la historia se repite con nuevos protagonistas.
La carta del Papa: un ruego in extremis
León XIV se dirigió “con espíritu paterno” y “de todo corazón” a los tradicionalistas para exhortarlos a “dar marcha atrás”. En un tono desesperado, escribió: “Les ruego y les suplico de todo corazón: ¡Den marcha atrás! Los exhorto a considerar atentamente el bien espiritual de los fieles, porque el acto cismático que cometerían los privaría de la recepción lícita y, en algunos casos, incluso válida, de los sacramentos”.
Los lefebvrianos justifican su desobediencia alegando un “estado de necesidad” para la supervivencia de la organización. Pero el Vaticano lo considera una prerrogativa exclusiva del papa.
La respuesta de los lefebvrianos
Davide Pagliarani respondió al pontífice diciéndose “conmovido profundamente” por su “solicitud paternal” y pidió “el tiempo necesario para este discernimiento”. Aseguró que no buscan separarse de la Iglesia Romana, sino “recomponer la túnica de Cristo, desgarrada por fuerzas y presiones incompatibles con un espíritu auténticamente católico”. Solicitó la bendición de León XIV y un “gesto de comprensión”.
La congregación prevé ordenar como obispos al suizo Pascal Schreiber, el estadounidense Michael Goldade y los franceses Michel Poinsinet de Sivry y Marc Hanappier. La decisión final se conocerá en las próximas horas.