El país no levanta cabeza en el consumo, pero las exportaciones de carne rompen récords
¿Cómo logró la Argentina exportar carne por U$S 2.768 millones mientras el consumo interno se derrumba? Los números que explican el boom y el rol clave de China y Estados Unidos.
Mientras el consumo interno de carne sigue en caída libre y los argentinos ajustan el menú diario, el negocio exportador del sector ganadero vive un momento de oro. Entre enero y julio de 2026, las ventas al exterior alcanzaron los U$S 2.768,6 millones, un 41,8% más que en el mismo período del año anterior, según el último informe del Consorcio de Exportadores de Carnes Argentinas (ABC).
El dato no es menor: en volumen, se despacharon 403.100 toneladas de carne (peso producto), lo que representa un crecimiento del 6,7% interanual. La recuperación sostenida de los precios internacionales fue el motor principal de esta expansión, con un valor promedio de exportación que en julio se consolidó en U$S 7.123 por tonelada, un 27,5% por encima de los registros de 2025 y muy cerca de los techos históricos de mayo.
China sigue siendo el gran comprador
El gigante asiático no afloja: absorbió el 59,8% del total exportado en los primeros siete meses del año. En julio, las compras chinas de carne deshuesada alcanzaron un valor promedio de U$S 6.010 por tonelada, superando el pico histórico que se registraba desde mayo de 2022.
Pero hay novedades en el mapa de destinos. Estados Unidos se consolidó como el segundo mercado clave en julio, con 11.300 toneladas enviadas entre carne refrigerada y congelada. Argentina ya completó el 77,6% de la cuota anual libre de aranceles de 20.000 toneladas, un dato que habla de la confianza del mercado norteamericano en el producto local.
Además, ante la liquidación de su propio rodeo y la caída histórica en su stock ganadero, Estados Unidos habilitó un cupo extraordinario de 300.000 toneladas de carne para molienda sin aranceles fuera de cuota por 90 días. Un escenario que abre nuevas ventanas de venta para la industria local y que podría sostener el ritmo exportador en los próximos meses.
La carne refrigerada, la joya de la corona
En el desglose por categorías, los cortes enfriados de alta calidad volvieron a marcar los precios más elevados del mercado. Entre enero y julio se enviaron 65.800 toneladas (+6,7%) que aportaron U$S 882,2 millones (+37,1%). El precio promedio en julio superó los U$S 13.700 por tonelada, con Europa, Israel y Chile encabezando la nómina de compradores.
La carne congelada deshuesada sumó 232.700 toneladas (+7,2%) en los primeros siete meses, generando U$S 1.590,6 millones (+42,2%). Las menudencias y subproductos completaron el cuadro con 62.700 toneladas y U$S 163,3 millones.
Desde el Consorcio ABC ratificaron que, pese a una leve desaceleración mensual registrada durante julio, el balance del año marca una fuerte tracción de divisas que consolida la recuperación del sector ganadero de exportación. Mientras tanto, en las góndolas locales, la historia sigue siendo otra.