El pádel hace historia: Cecilia Reiter lidera a Argentina en los Juegos Suramericanos
Ex número uno del mundo y capitana del seleccionado argentino, Cecilia Reiter cuenta cómo se prepara el equipo para el debut del pádel en los Juegos Suramericanos, con un objetivo claro en Rafaela. Pero también revela un desafío que preocupa en la rama femenina.
Cecilia Reiter, ex número uno del mundo y capitana de las selecciones nacionales, se prepara para un hito: conducir al equipo argentino en el debut oficial del pádel en los Juegos Suramericanos. La cita será en Rafaela desde el 22 de septiembre, y la meta es clara: subirse a lo más alto del podio.
En una entrevista exclusiva, Reiter repasó su trayectoria, desde sus inicios a los diez años mientras sus padres jugaban en el club, hasta dominar el circuito internacional durante más de tres temporadas. Hoy, retirada de la alta competencia, combina el periodismo, la gestión comercial y la conducción técnica.
El salto al profesionalismo y el desembarco en Europa
Su debut profesional en Argentina fue en 1999, un momento complicado para el pádel local. "El pádel estaba un poco cayendo. Acordémonos que después vino la crisis del 2001, empezaron a cerrar muchos clubes y el circuito profesional argentino en el 99 estaba, sobre todo el femenino, bastante pobre a nivel de torneos", recordó.
Esa situación la llevó a cruzar el océano en 2002. "Decidí por primera vez viajar a España a hacer una gira corta de cinco torneos para medirme con las mejores jugadoras del mundo. Ahí vi una realidad totalmente diferente: un deporte en pleno auge, en plena expansión, donde ya había empresas del sector privado que invertían dinero en el circuito", destacó. Durante años, combinó su carrera con los estudios de Administración de Empresas y Periodismo Deportivo en Buenos Aires, alternando con estadías en Madrid.
El valor de la camiseta y el presente del pádel femenino
A pesar de los títulos y del número uno del mundo, Reiter valora más sus experiencias con el seleccionado. "Yo tuve la suerte de jugar en un montón de estadios espectaculares, de llegar a ser número uno del mundo, pero hoy siempre digo lo mismo a los chicos: disfruten cada vez que se ponen esa camiseta porque creo que no hay nada más lindo para un argentino que vestir los colores de nuestro país. Si tenés la suerte de ganar con la camiseta, es una sensación indescriptible", señaló.
En cuanto al pádel femenino, la entrenadora ve avances, pero también retos. "Hoy el pádel femenino evolucionó un montón, es mucho más dinámico, más rápido, físico y las jugadoras tienen muchos más recursos. Sin embargo, en nenas cuesta mucho más; hay una tasa de abandono alta a los 14 o 15 años cuando empiezan la adolescencia. Contar hoy con una figura como Delfi Brea, que es número uno y argentina, ayuda mucho porque hay un espejo en el cual mirarse", reflexionó.
La ventaja táctica de la zurda
Su condición de zurda fue un sello en la élite. "Ser zurdo en un deporte de parejas es una ventaja táctica, porque los dos jugadores cubren el centro de la pista con el golpe de derecha. En cobertura de red y juego agresivo te da otra soltura. Si repasás la historia de las parejas número uno, la gran mayoría de los años hay un zurdo o una zurda en esa dupla", explicó.
Para los aficionados, dejó su filosofía: "El pádel se trata de meter una bola más del otro lado. Hay que tener mucha paciencia, no apurarse ni precipitarse. A veces la opción para encontrar la definición aparece sola, pero hay que darle tiempo a que llegue".
El desafío suramericano: objetivo medalla de oro
El pádel ingresa por primera vez al medallero oficial de los Juegos Suramericanos, y Argentina competirá en Rafaela a partir del 22 de septiembre. "Es la primera vez que el pádel suma para el medallero oficial, así que la gestión de la presión para hacer historia va a jugar su papel. Tenemos un equipo muy competitivo. En varones contamos con Santi Contreras, que con solo 16 años es el presente y el futuro del pádel argentino, y con Nacho Spiotto; en chicas están Belén Mosca y Vicky Vilches. La responsabilidad como coach no es solo técnica o táctica, sino mantener la parte humana para empatizar con el atleta, ordenar los descansos y gestionar la logística en jornadas donde se jugará más de un partido por día", concluyó.