El Pacífico se calienta al límite: ¿está Jujuy en la mira del ‘Súper Niño’?
Las temperaturas del Pacífico se disparan y los modelos anticipan un fenómeno climático extremo. ¿Cómo afectaría esto a las lluvias y tormentas en Jujuy? Los detalles que preocupan a los especialistas.
Un calentamiento anómalo del océano Pacífico tiene en alerta a los meteorólogos. El fenómeno de El Niño ya está activo y todo indica que podría intensificarse hasta convertirse en un evento extremo, con consecuencias directas en el norte argentino.
Los organismos internacionales confirmaron que las temperaturas superficiales del Pacífico ecuatorial superan los valores normales de forma sostenida. Este es el principal indicador de que el fenómeno, lejos de debilitarse, avanza hacia una fase considerada ‘muy fuerte’.
¿Qué dicen los modelos climáticos?
Según los informes más recientes, existe una probabilidad significativa de que El Niño continúe fortaleciéndose entre fines de 2026 y comienzos de 2027. Los especialistas siguen con lupa la velocidad del calentamiento, que en algunos sectores ya se asemeja a episodios históricos devastadores.
El Niño se produce cuando grandes extensiones del Pacífico tropical registran un calentamiento anormal durante varios meses consecutivos, lo que altera los patrones climáticos globales. En Argentina, suele traducirse en más lluvias, tormentas intensas y crecidas de ríos, sobre todo en el centro y noreste del país.
¿Y en Jujuy y el NOA?
En el caso de la provincia de Jujuy y la región del Noroeste Argentino, los efectos pueden ser variables, pero por lo general implican una mayor disponibilidad de precipitaciones en comparación con los períodos dominados por La Niña. Esto podría significar un alivio para zonas secas, pero también un riesgo de eventos extremos si la intensidad del fenómeno es muy alta.
El fantasma de 1877
La preocupación de los científicos no es menor. Algunos indicadores actuales recuerdan al fenómeno registrado en 1877, que provocó sequías severas, pérdidas de cosechas y crisis alimentarias en varios continentes. Los expertos aclaran que cada evento es único, pero insisten en que el comportamiento del Pacífico merece un monitoreo permanente.
Por ahora, los organismos meteorológicos continúan evaluando la evolución del fenómeno para determinar si alcanzará la categoría de ‘Súper Niño’, un término reservado para los episodios más intensos de las últimas décadas.